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Liliana Paganizzi y otros TERAPIA OCUPACIONAL: DEL HECHO AL DICHO Psicoterapias Integradas Editores. |
ISBN : 950-43-3466
Queda hecho el depósito que marca la ley 11723
Copy 1991 por Liliana Paganizzi.
Buenos Aires . Argentina
Impreso en Argentina
A
LILA PEÑA
indice
Parte 1. Instituciones.
1. Desde la E.N.T.O
2. Apunte para los T.O de la RISAM.
3. La Psicosis en la institución.
4. Equipo intredisciplinario: entre la
integración y la discriminación.
5. La integración empieza por
6. casa.
7. Desde Terapia Ocupacional.
8. De títere a intérprete.
1. Puntos de partida.Los medios en T.O
2. Grupos de estudio. Metodología de trabajo.
3. Curso: elemnetos, intervenciones y manejo
en T.O.
4. Curso: Los distintos espacios de
comunicación en T.O
5. Curso: T.O en instituciones manicomiales.
Parte 3. Situaciones clínicas.
1. De la relación sujeto.objeto
2. De la comunicación entre sujetos, de
sujetos a objetos.
3. Hablar de lo que hacemos : una manera de
reconstruir.
4. Hablar de lo que hacemos : una manera de
reconstruir (II)
5. Acerca de la comunicación analógica.
6. Situaciones clínicas:su abordaje en T.O
Introducción
Trabajando
actualmente en la decisión de escribir un cuadernillo con pretensiones
teóricas, vislumbro como posible, publicar una recopilación de trabajos.
Mi
tarea es clínica y docente y los trabajos aquí planteados son fruto de estos
dos campos.
La
recopilación, comienza por el tiempo más cercano: una charla que tuvimos con
alumnos de la ENTO(1) que luego fue publicada en la revista del CETO(2).
Si algo
justifica esta tarea es quizás el concepto de Bleger, acerca de la observación,
ésta
como una función activa en tanto se formulen hipótesis y se pueda pensar
mientras se observe, de lo contrario, el observar queda reducido a un simple
mirar.
Técnicas
de observación y registro son un peldaño de la investigación, pienso que aquí
se vislumbrarán esos peldaños.
Si la
lectura de estos escritos trae alguna repercusión en el ámbito de la Clínica,
el objetivo de la publicación de estos apuntes estaría por demás cumplida.
(1)
Escuela Nacional de Terapia
Ocupacional.
(2)
Centro de Estudiantes de
Terapia Ocupacional.
PRIMERA PARTE
Desde la
E.N.T.O.(1)
Diálogo con los
alumnos
Liliana Paganizzi,
profesora de
la cátedra de
T.O. Psiquiátrico
I de la E.N.T.O.*
-¿Qué definición daría de Terapia Ocupacional?
-Si uno dice: ¿Cómo
define la Psicología? Habla del estudio del hombre, de los aspectos psíquicos;
y cuando habla de
Pero creo que esto no alcanza para definir
la T.O., esto sería como una primera forma de nombrarla. Sólo puedo hablar de
los campos que tengo mas cerca, que son el campo de la Docencia y el de
El campo de la docencia para mi, nace
junto con el de
Desde el campo de
Esto tampoco alcanza para decir
qué es la T.O., porque Terapia Ocupacional está en el campo de la educación, en
el campo Físico, en el llamado Social, específicamente, todos con una mirada a
estos aspectos del hacer, que por ahí no tiene otro profesional. Tenemos
cuestiones técnicas en tanto trabajamos con actividades y hacemos preguntas
acerca de actividades que son propias de nuestro rol.
(1)Escuela Nacional de
Terapia Ocupacional.
*Reportaje
realizado por Nora Aita-Alejandra Bouzo, 4* T.T Identidad.N*3.
Revista del Ceto, 1989.
Ahora bien, ¿la teoría?
Si uno tiene claro el abordaje técnico puede compartir la teoría con otros.
-¿Con otras disciplinas?
-Sí, con otras
disciplinas. Son todas disciplinas y son todas psicoterapias. Creo que el saber
no le pertenece a nadie, está ahí, yo lo aprehendo, lo tengo incluido. Si tengo
discriminado desde dónde lo voy a abordar y cómo son las cuestiones técnicas,
técnicas con sustento teórico puedo estudiar, luego, lo que quiera, sin
confundirme.
Entonces, creo que uno puede compartir
teoría con otras disciplinas.
Se puede pensar acaso que “se le saca” a
la Psicología la idea de pensar que el hombre tiene psiquismo?
Yo no puedo trabajar en T.O. pensando que
el hombre no tiene psiquismo. El psiquismo existe, hay algunos aspectos que se
ven, algunos le llaman inconciente-conciente, la fenomenología los llama
inteligible e ininteligible.
-¿Decimos
que no tenemos identidad porque no tenemos teoría propia?
-Creo que es porque no hemos podido
pensar nuestra técnica que no tenemos identidad, y en todo caso, porque el
camino del estudio, quizás, no haya sido demasiado recorrido.
A veces buscando por el absurdo se
encuentra. ¿Se puede pensar que la enfermería como profesión, toma prestado de
la medicina el tensiómetro y el termómetro? Utilizar el tensiómetro, el
termómetro y el estetoscopio para tomar funciones vitales, forman parte de la
tarea del enfermero.
¿Podemos decir que le toma prestado a la
Medicina? No, porque trabaja dentro de la Medicina, trabaja en la atención al
paciente, lo que no puede es indicar medicación, no forma parte de su rol.
Creo que falla la identidad cuando el
enfermero dice: ¿le puedo tomar la fiebre?, cuando el tomar los signos vitales
es una de sus tareas. Este no es un problema de la enfermería, es un problema
del enfermero, el no saber qué tiene que hacer.
Si voy a preguntarle al psicólogo qué
actividad le puedo dar o cómo me tengo que relacionar con el paciente, no es
problema de la terapia ocupacional, sino del terapista.
-¿En
qué consistiría el reclamo de un cuerpo teórico?
-Creo que esto viene de más lejos, a veces
es difícil zafar de la propia historia, o de cómo uno ha sido engendrado , de
eso nunca se zafa totalmente porque como no lo elige…
Creo que la terapia ocupacional nace, al
menos en los hospitales psiquiátricos, frente a la impotencia del médico.
Nosotros somos la muestra cabal, la
muestra de la falta, en aquella en que se pensó como la ciencia por excelencia,
que es la Medicina.
Y que nosotros somos los que decimos: a
ustedes también les falta, entonces siempre hemos quedado en un lugar de
aplastamiento, creyéndonos que en vez de ser la muestra cabal de que la
medicina no es la todopoderosa, nos hemos hecho cargo sólo nosotros, desde una
suerte de melancolía, que la falta la tenemos nosotros, esto nos ha impedido
pensar y estudiar, porque si él que es todopoderoso no puede, no hay nada que
pueda ser estudiado.¿Qué vamos a estudiar nosotros?
Nosotros empezamos a trabajar con los
irreversibles, en psiquiatría nos mandan, en principio, los más locos. Los más
locos son aquellos de los que se dice: éste no puede hacer nada, más vale que
vaya y haga Terapia Ocupacional.
Entonces si aquel que estudió todo, no
tiene respuesta a eso, ¿cómo vamos a tener respuesta nosotros? Creo que nos
quedó la cabeza “achatada”, que no nos podemos hacer ni preguntas, porque la
respuesta ya está cerrada por el médico, y avalada por nosotros, y aquí nuestra
participación en nuestro propio empobrecimiento.
Pero ¿Qué pasa? El paciente viene a T.O.,
trabaja y en lugar donde no es aplastado, el paciente mejora, ¿y nosotros? Como
le decimos que mejora a ese que, teniendo la ciencia por excelencia, dice no,
ese no puede, le da medicamentos, a veces funciona, otras no. Pero en T.O., el
paciente trabaja, ¿cómo es?
Creo que está dentro del lugar donde se
ha gestado nuestra profesión, la imposibilidad de pensar.
Este asunto de decir que haga y que
entonces más vale que no hable de lo mórbido (dice un artículo de una
terapista), tiene que ver con pensar que Terapia Ocupacional, es sólo para crónicos
y es pensado de una manera bastante restrictiva.
El no hacer interpretaciones, el no saber
de qué hablar con los pacientes, o de cómo hablarles o por el contrario, de
creer que tenemos el don de decirles, de indicarles siempre lo que tienen que
hacer, porque les va a hacer bien, es un resabio del trabajo con crónicos.
-Sostenemos a
la Medicina como signo de un padre autoritario…
-La Medicina como un padre autoritario que
nosotros seguimos manteniendo y aquí nuestra participación, repito, yo no
acuerdo con la idea de “teoría prestada”, creo que corremos riesgo cuando
tomamos “técnica prestada”.
-¿Cómo
es que no acordás con “teoría prestada”?
-No creo que sea un préstamo, porque el
saber no tiene dueño, es del que lo estudia, y del que lo aplica. En una
publicación de Rui Chamoni (terapista brasileño de Minas Gerais) que hizo tres
publicaciones, dice que la T.O. es una rama nueva de un antiguo conocimiento,
que es el estudio del hombre.
Me
preguntaba: ¿será un conocimiento o desconocimiento?
En realidad, mucho más se conoce, y mucho
se ha avanzado pero por ejemplo: en el terreno de la medicina, donde son muy
estudiosos por cierto, todavía encontramos que no hay, a determinado efecto una
causa única que le corresponda; a veces, la química produce efectos paradójicos
o distintos, por lo particular de cada sujeto. Si no se encuentra causa-efecto
ahí, como para plantearnos nosotros la idea causa-efecto desde las actividades.
Se está pidiendo como un apellido, como
que somos, en nuestro medio, especialmente en Capital Federal, uno debe
responder a cierto apellido, uno es de Lacan, o es de Freud, o de Winnicott.
-El comentario
en general, es que escribimos poco.
-Escribimos poco, es cierto, por lo menos
en el nivel medio de T.O., en Argentina (en Brasil tienen mayor producción, que
es lo que más conozco). Tal vez en Europa suceda lo mismo. Creo que escribimos
poco; uno, por lo que decía antes: si te mandan un paciente, aquél con quien el
médico, que sabe todo, no puede hacer nada, ¿qué pregunta nos podemos hacer
nosotros? Creo que sufrimos cierto achatamiento desde ahí.
Otro punto de nuestra tarea, es nuestra
cultura y dentro de salud mental, por las líneas teóricas, estamos mas
preparados a escuchar lo que se dice que a mirar lo que se hace.
Escuchar lo que se dice estaría dentro
del terreno del lenguaje digital, estaría mas próximo, aunque con mucho
esfuerzo, a pensar eso que se escucha y a escribirlo. Es difícil.
Pero mucho más difícil es traducir lo
analógico en términos verbales y luego pasarlo a lo escrito.
Creo que en la T.O., el tratamiento con
el paciente, transcurre por la comprensión del lenguaje analógico y el digital,
no sólo del paciente, sino también nuestro, qué decimos, qué hacemos.
Resulta difícil hacer un pasaje a
palabras, darle sentido, tener la habilidad para escribirlo.
Ahora, los pacientes que van a T.O.,
muchas veces mejoran.
Hay hospitales donde sólo se hacen tareas
de T.O., y ha significado, por ejemplo en el sistema de Comunidades
Terapéuticas que tengan alta, el 70% de pacientes trabajando en granjas. Y de
eso, ¿qué hay escrito? Poquísimo.
Pensaba en términos de Historia, en
realidad la historia se hace en base a hechos, no de palabras; los hechos son
los que producen cambios en la historia, pero si no son hablados y escritos no
quedan en la cultura, y la historia se pierde.
Creo que en T.O., nos pasa algo así.
-Algo
así como que los esfuerzos no quedan constatados.
-Y no; creo que es por esa tercera vuelta
que tenemos que dar. Hasta tanto no lo pasemos a un lenguaje digital y escrito,
no quedamos en la historia.
Tenemos una historia que es incierta por
la poca producción de los terapistas, la poca producción escrita, sí; pero
cuánta producción tenemos en trabajos con los pacientes, no
¿Quién se salva de pensar que la T.O., no
ha hecho nada? Lo que sucede es que al no pasar a un lenguaje escrito no
quedamos incluidos en el mundo de la cultura.
El valor de los hechos y el valor de la
palabra, como en Terapia Ocupacional, así se construye la historia.
No me planteo en los equipos de trabajo
abrazada a una teoría en particular, estoy intentando ver algo de la teoría de
la técnica y entender la técnica.
Estoy trabajando en ver este pasaje, de
poder ponerle nombre a lo que vea, y darle sentido no sólo a lo que escucho,
sino a lo que veo.
Entonces, no me preocupa por ahora, no
ser lacaniana, freudiana, etc., y a los demás tampoco.
Estoy en otro punto. Quizás después de
este período me ponga a estudiar específicamente una línea, teniendo más claro
lo que hago.
Pero, en principio, para mi, es esto,
discriminar lo que escucho y lo que digo, lo que veo, lo que hago y lo que hace
el paciente y darle cierto sentido para mí y para él; que le resulte efectivo,
efectivo en tanto que se sienta más feliz con su vida en términos de lo que él
pueda pensar, qué es bueno para él.
-¿Qué
opinás acerca de las ultimas jornadas del Borda?
-Me pareció una fiesta, creo que todos los
trabajos fueron excelentes y que hubo un intercambio inusitado, se presentaban
trabajos, la gente comentaba y demás.
Que son cuestiones que no se dieron en el
Congreso, pero lo bueno del Congreso es que hubo mucha gente, que quizás los
intercambios no estaban dentro de éste, más esperado, que es el de la
presentación de un trabajo, pero sí, hubo mucho intercambio afuera, en los
pasillos. Además es muy distinto intercambiar con 250 personas que con 1000;
sumado esto a una modalidad a la que nosotros no estamos acostumbrados, de
intervención.
Lo que he podido ver en Brasil, es que
frente a cada trabajo libre, aún cuando sea una sola de 700 personas o 1500,
hay adelante un micrófono de pie, abierto, entonces cada vez que termina un
trabajo, la gente pasa, pregunta y vuelve a su lugar. Acá, creo que el sólo
levantarse de la silla para acercarse a un micrófono suele ser un requerimiento
insuperable.
Por eso lo que apareció en las jornadas,
fue la posibilidad de preguntar, de comentar. Quedo explicitada una línea de
trabajo que viene siendo desde hace años, que es la línea de pensar a los
pacientes y pensar las actividades desde un punto bien amplio.
Desde abordar la actividad desde la
palabra, sola o desde la acción, o ambas, hay colegas jóvenes que se siguen
peleando acerca de que si la actividad debe ser indicada: lo de las flores para
la histeria o el petit point para el obsesivo, esto no estuvo en ningún trabajo
presentado allí, estas cuestiones son apenas una sombra.
No escuche en ningún trabajo en las
Jornadas, algo que tuviese correspondencia con este viejo estigma de
causa-efecto, en ese sentido se explicito una línea de trabajo que se viene
haciendo desde hace años, no hubo ninguno que fuese simplista.
Estas Jornadas, las elecciones en la
A.A.T.O. con dos listas, me parece que tenemos una buena época.
Ahora , ustedes hacen una Revista, me
parece que venimos terminando bien el siglo.
Nota
Apunte para los T.O. de la RISAM
(Residencia Interdisciplinaria de Salud Mental)
¿Por
qué T.O. en Instituciones Psiquiátricas?
Sería superfluo, dice Basaglia, extendernos
ahora en descripciones del estado de pasividad, de apatía y desinterés en que
viven los enfermos en estas instituciones “estado de regresión que ha sido
sobrepuesto a la enfermedad originaria”.
El la institución de tipo manicomial, que
hoy por hoy es la prestación que “atiende” más pacientes, hacer pasar el día es
una sucesión de actos puramente pasivos y vividos como tal por la totalidad de
la organización.
Los enfermos esperan el horario de las
comidas, interrumpidos por alguna actividad definida como “pasatiempo”, pasa el
tiempo, no para ganarlo.
Para disimular mejor estos sucederes dice
Hochmann, se crea a veces una suerte de trabajo: pegar etiquetas, hacer algún
dibujo y se lo bautiza como Laborterapia, el enfermo trabaja para su bien. “La
repetición mecánica, la estereotipia de los gestos psicóticos, la inmovilidad
se desdibujan en esta parodia de tratamiento y trabajo que representa el armado
de broches, la Laborterapia así hecha deja la conciencia tranquila. El trabajo
es salud”
Las alternativas que se le ofrecen a un
paciente crónico suelen estar entre formar parte del “zócalo humano, única
decoración de las salas”(Basaglia) ser admitido en el escuadrón de trabajadores
adscriptos a los servicios generales sin sueldo, o bien hacer dibujos en
Laborterapia.
La resignación completa a la pérdida de
su individualidad para poder subsistir, se puede reeditar, descarnadamente. El
motivo que lo ha traído a la institución queda ahora cristalizado.
El
problema del trabajo (Basaglia) de las actividades hacia las cuales estimular a
los enfermos apáticos, indiferentes, abúlicos, es fundamental. El objetivo
principal es la reconstrucción de la iniciativa personal, de la espontaneidad y
de la capacidad creadora mutilada, en principio por la enfermedad y
sucesivamente destruida por la institución.
El trabajo para adquirir valor
terapéutico debe ser ocasión de encuentro, de relaciones interpersonales, de
estimulo de una espontaneidad creadora, destruida. De esto se trata
Trabajar con los pacientes en la
organización de la vida cotidiana, proponer o acompañar un hacer productivo, en
tanto tenga un rédito, en principio para si mismo, es tarea que realizamos los
terapistas ocupacionales, nuestra formación nos propone que nuestra “escucha”
implique palabras y actos y esto es muy complejo.
¿Por
qué T.O. en internaciones a corto plazo o tratamientos ambulatorios?
Fiorini ubica
Junto con otras técnicas colabora en el
proceso terapéutico. Uno de sus aspectos seria el de proponer cambios en la
organización de su vida diaria, vínculos, actividades, tiempo libre, aperturas
a nuevos cambios de interés.
Ahora, cómo articular los distintos
recursos terapéuticos plantea numerosos interrogantes. Fiorini se preguntaba cómo
podían efectivamente entrelazarse y a partir de que datos, desde qué espacio se
podían hacer reajustes o detectar necesidades del paciente. Desde su
experiencia dice: se desprende que no hay técnicas más valiosas o más eficaces
que otras para producir cambios, lo que llevaría a reconsiderar una vez más, la
jerarquización de nuestra cultura psiquiatrita que tiende a mantener, por
ejemplo, para las psicoterapias verbales”.
La eficacia de cada recurso terapéutico
depende de los otros, y cualquiera puede iniciar, revelar o modificar una línea
diagnóstica o terapéutica.
Hochmann ubica la reunión equipo como el
mejor instrumento para reconstruir
¿Formación Interdisciplinaria?
En el Tratado Médico Filosófico sobre
Alineación Mental (1801) Pinel insiste “en la importancia de la higiene y la
alimentación, así como la de capacitar y modificar la conducta del personal por
sobre la acción de la farmacología”.
De formación común estaría hablando. En
principio desde la reunión equipo, como espacio para pensar conjuntamente.
Vale recordar también que lo que
trascendió con el nombre de “dinámica de grupo” surgió en parte por lo que Kurt
Lewin pudo desarrollar como estudio teórico acerca del pequeño grupo.
Los inicios se remontan a 1947, en un
pueblo de Nueva Inglaterra donde la riqueza de ese grupo estuvo dada
particularmente por la conjunción de disciplinas (universitarios, ejecutivos,
sacerdotes, médicos, trabajadores sociales). “Está previsto que los
participantes aprendieron en el grupo a transformarse, a su vez en entrenadores
(trainers) y a poner sus nuevas técnicas o enfoques al servicio de su pequeño
equipo de trabajo”.
Años después Pichon Rivière rescata
algunos conceptos de Lewin, para pensar acerca de Campos de Interacción y
conductas.
También Rivière trae el concepto de
E.C.R.O. (Esquema Conceptual Referencial Operativo) como “requisito” para que
un grupo, un equipo de trabajo funcione o intente hacerlo, de manera
coordinada.
El concepto de E.C.R.O. también es tomado
por David Liberman en Comunicación y Psicoanálisis.
La idea de funcionar desde un mismo
esquema referencial, hace posible que se pueda hacer un enhebrado consecuente
de las diferentes psicoterapias, de lo contrario las distorsiones,
interferencias o antagonismos se multiplican con tanta facilidad como
disciplinas intervengan.
Desde aquí, que para quien rescate el valor de la tarea interdisciplinaria,
se hace necesario un correlato en la formación común.
A nivel privado, es para algunos un espacio ya constituido que
seguirá su evolución según la inquietud o deseos de los profesionales.
El centro de Estudios en Psicoterapias (CEP) que coordina
Héctor Fiorini abrió desde el año ’81 un espacio para Terapistas Ocupacionales,
dentro de la formación de post-grado.
Desde el ámbito estatal, la RISAM (Residencia
Interdisciplinaria en Salud Mental) quizás haya sido un buen intento en estos
últimos años, ahora casi fallido. Que “este es un periodo difícil” o “que
Nuestra profesión a nivel mundial, nace con los asilos
psiquiátricos y ha sufrido las mismas vicisitudes que las instituciones.
En el país nuestra profesión viene desarrollándose desde hace
30 años, sin prisa pero sin pausa.
Quizás en este momento no se considere oportuna la formación
conjunta. Son períodos, que se suceden, seguimos más allá de los períodos y los
profesionales, jerárquicos.
Nota: Este apunte, ahora abreviado, surge como apoyo a la
preocupación de los T.O. residentes de la RISAM, ante la inminencia de un
cierre parcial de
Los T.O. Residentes continúan cursando en el año 1990, los
T.O., Ana Hernández y Adriana Molina son elegidos por votación
(interdisciplinaria) para desempeñar las funciones de Jefes de Residentes junto
a colegas de otras disciplinas.
BIBLIOGRAFIA
HOCHMANN, J.: Hacia una
Psiquiatría Comunitaria. Ed. Amorrortu.
BASAGLIA, F.: ¿Qué es la
Psiquiatría? Ed. Punto Omega.
FIORINI, H.: Teoría y
Técnica en Psicoterapia, Ed. Nueva Visión.
RIVIERE, P.: Teoría del
Vínculo. Ed. Nueva Visión.
LIBERMAN, D.: Comunicación
y Psicoanálisis. Alex Editor.
WILLARD Y SPACKMAN:
Terapia Ocupacional. 6ª. Ed. 1984.
Una Perspectiva
Histórica en Terapia Ocupacional. Traducción al portugués de circulación
interna: Jussara Pinto; revisado por Michelle Hahn.
Las Psicosis en la
Institución*
Si bien
el tema de las Jornadas es sobre Psicosis, intento tomar aquí como punto de
reflexión algunas cuestiones que suceden en
Entre lugar de permanencia versus transito, entre custodiar la
locura versus la cura transcurrimos, a veces los equipos terapéuticos, como en
la Psicosis, entre la incapacidad y la omnipotencia.
Están ELLOS, los pacientes, y NOSOTROS los terapeutas, también
hay punto de encuentro, en el que estamos, ambos, punto de partida para el
espacio terapéutico, y tampoco alcanza.
Terapeutas
y pacientes, en la medida que haya intercambio, estamos juntos, convocados si,
por situaciones diferentes. A ambos nos engloba
*Trabajo presentado en
las Jornadas sobre Psicosis. Organizadas por el Hospital Ferroviario, Capital
Federal, 1989.
Nos
debatimos los equipos entre la fusión y
Cuando el tercero no esta, el par como dos discriminados, sólo
es una apariencia, sustentada en una ley, que como tal es falsa, antojadiza si
se quiere.
Jaques Hochmann ha desarrollado el tema, de cómo juegan estas
leyes, de defensa y locas, frente a la locura.
Puedo sólo tomar algunos puntos que entiendo nos suceden en las
Instituciones, suelen ser momentos, ciclos, períodos.
La 1ª. ley es
“¿Qué le pasa a Juan?”, se pregunta, “vino la madre y siempre
se pone loco”, “¿Qué pasa con Pedro?”…”Y todos los diciembres se deprime”.
¿Cuántos fines de año habrán transcurrido?
Oponerse a la ley de Homeostasis suele ser difícil. Cuando en
un Hospital Psiquiátrico se organizo el Servicio de Terapia Ocupacional,
algunos pacientes dejaron de ir, uno dijo que “era un lugar muy organizado”,
seguramente al paciente delirante le ofrecieron algo más que las interminables
dibujos de sus delirios, o al que hacia telar, hace 6 años, le dijeron que
además había otras tramas que tejer.
Hace un tiempo en la Institución donde trabajo (1) se acercaba
el cumpleaños de un paciente que vive en un Hostal (un espacio intermedio entre
el tratamiento ambulatorio y la internación), la familia sostenía que todos los
cumpleaños se enloquecía aun más. Cómo seria este año, el dialogo renovado,
“¿Qué le pasa?” y…”se acerca el cumpleaños”. Pero el terapeuta tratante,
propone, una reunión antihomeostática, con la familia y el equipo de la
Institución para organizar el cumpleaños con tiempo. La familia acepta se
festeje en su casa, creo que hasta hablamos del menú, pero una semana más tarde
suspenden la propuesta porque los amigos “rompían todo”. (Hasta le habían
robado un paraguas).
La Coordinadora del Centro (2) nos propone al Equipo, que el
paciente festeje el cumpleaños en el Hostal, lugar donde por el momento vivía,
sábado a la noche, con sus amigos y los pacientes que convivían en
(1)
C.P.I.( Centro de Psicoterapias
Integradas).
(2)
Lic. Marta Augé.
Si algo
hubiese salido mal, si el paciente hubiera desbordado o los amigos roto, aunque
sea una planta de mi taller, hubiera dicho “¿Viste? Innova”. Pero no sucedió,
este año no se desbordo, tuvo lugar para una alternativa. La Homeostasis ofrece
equilibrio, repetición cíclica, el cambio con sus riesgos, intercambio. A los
cuatro meses festejamos otro cumpleaños.
A la segunda ley se ubica en relación a
En un trabajo de supervisión, una T.O. de un Hospital,
planteaba que un día, intenta ayudar en la cocina (ya que había poco personal)
en distribuir el almuerzo para los pacientes del pabellón, había naranjas y
bananas de postre. La T.O. planteaba poner a disposición todo, pero la mucama
planteaba a ultranza, o unas (naranjas) u otras (bananas), si no “se pelean”.
Aparecen diferencias, opciones que no están permitidas. Todos juntos. “Mucha
psicoterapia y los baños sin cerrojos”, clamaba un rebelde.
También esto juega en los diferentes sectores o servicios de
una Institución. Si hay una subvención se trata de repartirlo por igual en cada
servicio, funcionen bien o no.
Hace unos años, en un Hospital Polivalente, Terapia Ocupacional
funcionaba en un Hospital de Día. Como no contaban con materiales ni dinero,
las Terapistas organizan una fiesta donde venderían sándwiches, propuesta que
fue aceptada por el Director.
Lograron recaudar fondos, alguien, los T.O. , un espacio, el
Hospital de Día, había logrado un autoprivilegio, el Director destino lo
recaudado para comprar estetoscopios.
¿Alguna parte de esta ley estará presente, en aquellas viejas
recetas magistrales, que atañen a los distintos integrantes de un equipo? El
psicólogo debe atender 50´ en un consultorio, y el paciente psicótico se
sienta, en la mesa de la cocina, un rato, porque después, se para. “No sé por
qué”, dice.
Desde Terapia Ocupacional,”que tejido, no es para pacientes
psiquiátricos”, dijo alguien o que “el telar es bueno para los obsesivos”, como
si todos los pacientes psiquiátricos fueran iguales, o, en un intento de
acceder a la nosografía, todos los obsesivos son calcados.
Cómo cuesta este desafío cuando damos aval a que un paciente
salga a dar una vuelta y a otro no, que uno elija actividad, y a otro se le
sugiera, o se le indique “¿Por qué? ¿Por qué no? ¿Acaso soy distinto?”, sí, es
posible que estén en momentos diferentes, y además sean distintos.
Cuando la ley de la HOMOLOGÍA ronda las Instituciones, la
igualdad se caricaturiza en la indiscriminación.
Por ultimo, mencionaría el tema de las jerarquías, y esta
mirada específicamente desde nosotros, los terapeutas en el trabajo en equipo.
Las jerarquías, tomadas como lo que se espera de un rol determinado,
del rol del médico, por ejemplo, que sea jefe de algo.
Las jerarquías, suelen incluir una suerte de cerrojo
invisibles, un poder oculto, que confunde, el que parece no lo tiene, ¿Quién lo
tiene?
En Asamblea de una Institución los pacientes reclaman ampliar
el horario de llamados telefónicos, el equipo terapéutico lo piensa, los
coordinadores reflexionan acerca de pros y contras, dan el sí, la
Administración finalmente da el no.
A una Terapista de un
Hospital general, le encomiendan tomar el espacio de recreación , de la sala de
Sabemos que este poder oculto no sólo esta al servicio de
obstrucción, a veces hace al crecimiento o al buen funcionamiento, pero como es
oculto no tendrá reconocimiento social ni económico.
Del trabajo interdisciplinario, que como tal incluye espacios
propios y comunes, entiendo la reunión
de equipo (espacio común), como el eje de la tarea, el mejor instrumento para
reflexionar, detectar, cuestionar las contradicciones permanentes y a veces
trágicas.
En la reunión de equipo, las jerarquías se atenúan, se ven
éstas en función de responsabilidades, cada uno participa con su técnica y
formación particulares. Lo valioso estará en lo distinto.
Retomando la idea, de que en cada Institución hay un asilo al
acecho, no hay Institución ideal, el desequilibrio nos favorece, no tengo nada
(la incapacidad), ni tengo todo (la omnipotencia). Siempre falta algo.
Esa es la cuestión.
BIBLIOGRAFIA
AUGE, RUIZ, PAGANIZZI.
Equipo Interdisciplinario. Entre la integración y
FIORINI, Héctor. Teoría
y técnica en Psicoterapias. Cap. V. ed. Paidós.
HOCHMANN, Jaques: Hacia
una Psiquiatría Comunitaria 3.
PAGANIZZI, L.: Terapia
Ocupacional y Psiquiatría. II Congreso Nacional de Terapia Ocupacional 1988.
RODRIGUEZ P., VACCARI, G.:
Más allá de los sonidos. Jornadas de Musicoterapia en Salud Mental, 1987.
Equipo Interdisciplinario:
Entre la integración y la discriminación*
Lugar de las instituciones
privadas en salud mental en la asistencia a la comunidad
Resumen de trabajo:
Objetivos:
Desarrollar el tema de nuestra
concepción de trabajo en equipo interdisciplinario.
Metodología utilizada:
a) Conceptualización sobre la experiencia
de un equipo interdisciplinario trabajando en hospital de día.
b) Reflexión, discusión, análisis, y conceptualización teórica, de la
experiencia realizada.
c) Investigación bibliográfica sobre el tema.
Conclusiones:
Que el trabajo en equipo
interdisciplinario se juega, en la dialéctica, entre la integración y la
discriminación y entre el individuo y el grupo. Esto sólo es posible si se dan
determinadas condiciones institucionales que especificamos en este trabajo.
*Trabajo presentado en el I Congreso Nacional de Instituciones Privadas en
Salud Mental, Capital Federal, 1986.
*Autores: Lic. Marta Augé, T.O. Liliana Paganizzi, M.T. Mauricio Ruiz.
“Todos somos semejantes, es decir, sustituibles
eventualmente; todos, sin excepción alguna;
pero no somos indistintos; somos,
incluso
diferentes y distintos.”
Trataremos de abordar, en esta presentación, el
tema del trabajo en equipo interdisciplinario, práctica que venimos
desarrollando desde hace tiempo y que, frente a esta posibilidad que nos ofrece
esta convocatoria, nos plantea un grato desafío.
A pesar de cierta trayectoria en
esta tarea conjunta, atención de pacientes graves en un hospital de día, lo
grave es nuestra dificultad en plasmar en un trabajo teórico, nuestra
experiencia, reflexión y conceptualización sobre ese tema.
Hemos caído en la cuenta, que nos
ha resultado más1 fácil poner la mira en la atención de los pacientes, pero
aquí la llevaremos hacia nosotros mismos. Nos sorprende al trabajar sobre este
tema lo aprendido de otros, colegas y pacientes y de nuestra propia practica.
Entendemos que un modo de llevar la atención a este punto es hacer referencia a
la experiencia compartida, anterior y actual, el hacer un desarrollo de nuestra
concepción del equipo interdisciplinario y dar cuenta de nuestra modalidad de
trabajo:
Todos hemos tenido experiencias anteriores en
instituciones de salud, y de ellas hemos aprendido mucho: “Aprendí todo lo
bueno, aprendí todo lo malo”. En esta experiencia de llegar a una institución
para trabajar con otros, nos encontramos con una historia y una cultura que nos
preceden a la que nos conformamos, leyes, marcos, discursos, un orden económico
y modalidades de pensarse y trabajar que no siempre nos representan, es decir
hay algo ya establecido. Frente a esto nos preguntamos e intentamos conocer cuál
es el modelo de equipo interdisciplinario que propone la institución, cual es
el que intenta construir cada integrante y cuál es el posible. Esto genera
malestar, pero también tranquiliza, saber que hay un orden que podemos
cuestionar porque es impuesto por otros, que no es el nuestro, y en todo caso
que hay otros responsables de nuestra incomodidad. Cuando se siente la
imposibilidad de poner en juego la verdad personal, se establece una única y
eficiente que circula por distintos lugares de la institución: algunas veces
los supervisores, otras la Dirección, el jefe o coordinador, los pacientes,
otros equipos o especialistas a los que desconocemos, pero que desde el
desconocimiento de su posición y la necesidad que haya alguien que detente este
lugar de verdad, se los constituye en los poseedores de la misma.
Pero esto ya está hablado, que
falta un nivel de apropiación, de participación, en todo caso hay una respuesta
que tranquiliza, que la tiene otro que no soy yo, hay algo en la construcción
que no se comparte, hay una responsabilidad que se elude.
Entonces muchas veces en
situaciones de imposibilidad de práctica de la libertad se construyen refugios:
en la teoría, en la individualidad, en la especificidad de un rol, en
Ahora bien, ¿es posible salir de
estos refugios, de esta protección, mantener la individualidad, y sin embargo
sustentar una tarea en común?
Este punto, creemos es al que le
hemos dado más cuidado de todos y el que nos ocupa: el de compartir sustentando
una identidad que constantemente se va a poner a prueba a partir de la
existencia de los otros. Es por ello que creemos que un equipo
interdisciplinario debe estar conformado
por profesionales que sustenten una identidad profesional tal que les permita
complementar la actividad de los otros sin confundirse con ellos. Un lugar de
encuentro es la ideología terapéutica. Nos servimos del trabajo realizado por
la comunidad de Malgrad de Mar (España) sobre la conceptualización respecto de
un trabajo institucional y un acercamiento a la comprensión de hecho psicótico.
“Concebimos –plantean- la psicosis no como una estructuración del sujeto en
torno a un agujero, a un lugar vacío. Estructuración imposible por tanto”.
“Prisionero de una dualidad
angustiante, ausencia del otro simbólico que lo hace desesperarse en una lucha
a muerte con ese otro imaginario que no es más que él mismo. O sea, falta una
ley que regule y ordene el caos en el que se halla inmerso. La institución, por
tanto debe tener en cuenta estos aspectos básicos y tratar de ofrecer este
lugar de referencia al orden simbólico, o sea a
En referencia a esto para
desarrollar nuestro trabajo entendemos indispensable una ideología de
funcionamiento que sustente esta ideología terapéutica.
Este lugar se constituye a partir
de tres puntos básicos que reglamenten la interrelación de los miembros del
equipo:
q
El
establecimiento de la comunicación de ida y vuelta que involucra en la mayor
medida posible a toda la institución.
q
El
sistema de las decisiones por consenso de manera que cada profesional esté
identificado con los objetivos del Centro, en los cambios, en sus éxitos y
fracasos.
q
El
desarrollo dinámico de una ideología terapéutica que refleje las actitudes, las
opiniones y funciones de los miembros de la institución.
Para desarrollar todas estas ideas
incubadas en otros espacios es que decidimos fundar nuestra propia institución
a la que llamamos Centro de Psicoterapias Integradas. Nuestro está conformado
por profesionales de distintas áreas de la salud: Médico, Psicólogos, Musicoterapeuta,
Terapia Ocupacional, Coordinador de Trabajo Corporal y Profesora de Plástica
que ejerce aquí un rol de agente de salud mental. Realizamos dentro de la
institución tareas en equipo (en los Grupos Terapéuticos Integrados) y tareas
individuales en nuestros propios talleres y consultorios. La idea de formar el
Centro surgió a partir del deseo de cada uno de nosotros de poder unificar la
practica privada con el trabajo en equipo, pensando que esto propiciaría el
desarrollo de los proyectos individuales y grupales.
Llamamos
a nuestro Hospital de Día, Grupos Terapéuticos Integrados, porque pensamos que
cada actividad grupal es una psicoterapia de grupo en sí misma, ya que la ley
circula en todos los espacios en tanto terapéuticos. Por ello es que excluimos
la jerarquizaron que supone, espacios terapéuticos fundamentales y otros
subordinados. Esta misma concepción se revela en nuestra forma de asociación
económica, en la que participamos igualitariamente en responsabilidades y
derechos.
Pero,
¿cómo se sostiene todo esto? No es tarea fácil, cada integrante debe asumir el
riesgo de poner a prueba sus conocimientos ante los otros, pero también esto
posibilita el camino hacia su enriquecimiento y el de los demás. Es en esta
dialéctica que se juega entre la integración y discriminación, entre el
individuo y el grupo, el trabajo en equipo.
Las
distintas disciplinas, Medicina, Psicología, Terapia Ocupacional,
Musicoterapia, Trabajo Corporal, Plástica, convergen en la reunión de equipo,
lugar en donde confluyen lecturas parciales, desde donde se puede intentar un
conocimiento más global del fenómeno. Hay otro espacio de encuentro y de
conocimiento del modo de trabajo del otro, es en donde hay un psicoterapeuta
coordinando en grupo la actividad que le es especifica y otro terapeuta que va
a acompañar la tarea, pudiendo intentar cierta lectura que luego puede ser
confrontada.
Si bien quien está a cargo del grupo es
quien propone un encuadre, un marco de conocimiento y técnicas, intervenciones
y recursos que les son propios, la compañía del otro permite el sostén de ese
rol.
Hemos
hablado de cierto adentro, de la constitución del equipo interdisciplinario, de
nuestra ideología, forma de trabajo, de algún modo diciendo que hay un posible
camino entre la integración y
La
palabra integración aparece en el titulo de este trabajo, en el nombre de
nuestro Centro, en la manera de denominar nuestros Grupos. En nuestro decir aparece
como un tema que nos ocupa. La integración pensamos, quizás sea para nosotros
una búsqueda, de ese objeto ausente, por ello nombrado, por ello llamado. Una
ilusión nos convoca.
BIBLIOGRAFIA
MAXWELL, Jones: Más allá de la comunidad terapéutica.
FIORINI, Héctor J.: Teoría y Técnica en Psicoterapias.
LEMOINE, Gennie y Paul: Teoría del Psicodrama.
POMMIER, Gerard: Acerca del Lacanismo (entrevista “La Razón”)
MANNONI, Maud: La educación imposible.
CELLA, Agustín y otros: Psiquiatría de Sector- Modelo Asistencial.
TISMINETZKY, Mario y otros: Salud y Enfermedad.
La integración empieza por casa*
La languidez que no es hambre,
languidez y palidez, tan pálida como esta hoja en la que intento escribir.
Mi cuerpo, mi sensación de
languidez, correspondida, casi como una metáfora con el intento de participar
en este tema de integración psicosomática.
Languidez y la hoja blanca:
cuerpo, pensamientos, actividad, afecto.
Soy terapista ocupacional y desde
aquí “intento hacer frente”, ya mis compañeros “me han dado una mano” y
Felipe** “el puntapié inicial”.
La hoja blanca se va poblando, me
voy tranquilizando, mi languidez disminuye, la correspondencia es parcial, me
ha ayudado con un par de medialunas.
La integración psicosomática
como forma de trabajo
interdisciplinario
Los terapistas ocupacionales
hemos ido ganando un espacio en los equipos. El primer lugar de reconocimiento
sin duda tiene que ver con que “somos hábiles con las manos”, luego que Terapia
Ocupacional es “el lugar donde los pacientes hacen cosas con las manos”. Esto
es tan cierto como que escribo con la mano y camino con los pies. Pero en esta
actividad, escribir, con mi mano, también esta la languidez, que luego fue
dolor de cuello, está el pensamiento y las ideas en el qué y cómo escribirlo,
está el para qué y el destino de lo
escrito, que produce por cierto una emoción diferente a escribir una postal e
vacaciones.
El qué hacer, cómo y para qué son interrogantes que aparecen en Terapia Ocupacional,
abriendo múltiples espacios. Espacios donde el paciente podrá reconocerse o
descubrirse en la relación con el material, el terapista, el grupo.
El material, esencia de la
actividad, aparece como otro, distinto al sujeto, con un lenguaje propio, particular
de lo inanimado, el material puede ser explorado, tocado, modificado.
EN esta modalidad suelen aparecer
propuestas inalterables, inalterables en tanto se quiera concretar una idea. La
cerámica plantea un tiempo de secado que no es alterable por la posible
ansiedad del que haya modelado. El tiempo externo se impone, se construye una
pequeña historia, el ayer es distinto al hoy, aparece “¿cuánto tiempo tengo que
esperar?”, “ ¿cuánto tiempo puedo esperar?”, “¿cuál es mi tiempo de espera?”.
En relación al terapista puede aparecer cierta demanda: “¡Mire que quiero
regalársela a mi hija esta tarde!”. El terapista puede conocer el tiempo de esa
arcilla y a través de ella cómo juega el tiempo del paciente. En este juego de
tiempos y diálogos, aparecen los monólogos: una pieza recién barnizada es
llevada por una mano que chorrea barniz, por un cuerpo rígido de un sujeto que
no puede esperar. Estamos tomando solo un aspecto del interrogante ¿cómo? Cómo
interviene la función tiempo, tiempo propio, interno, y tiempo ajeno.
*Trabajo presentado en el Congreso de Medicina Psicosomática. Mesa:
Alternancia entre Psicosis y Patología Psicosomática. Buenos Aires, 1986.
** Dr. Felipe Díaz Usandivaras, Director de Témpora, Institución
psicoterapéutica.
Aparece también la relación con el espacio, el espacio geográfico para ser
ocupado, recorrido o ganado por la propia motilidad. La motilidad es un espacio
propio para la modificación de materiales: de trozo de cuero a billetera, de
trozo de madera a caja. Aparece nuevamente el dialogo, si antes miramos la
función tiempo, ahora podemos mirarlo en términos de demandas motoras: fuerza
en el sujeto y resistencia en la madera, control de la fuerza en tanto si es
poca la madera no es cortada, si es mucha el material se rompe, el serrucho se
traba.
La caja terminada, la billetera,
la vasija seca plantean la distancia o cercanía entre lo que pensaba hacer y lo
que realmente ha podido. La distancia entre la realidad interna y externa. La
actividad es un medio, y a la vez un lugar generador de formas de expresión,
comunicación y aprendizaje. Aprendizaje en tanto el paciente pueda conocer o
reconocer algo de sí mismo. En este proceso interviene el terapista, observador
y partícipe, haciendo una lectura de estos diálogos preguntando, interviniendo
desde la palabra o desde la técnica, ofreciendo material para abrir el campo de
la experiencia.
Así, pensar que en la realización
de una actividad, en la construcción de un objeto concreto intervienen solo las
manos del paciente seria tan ingenuo como pensar, que, cuando en otra época, el
novio “pedía la mano” de la novia, el padre entregaba sólo la mano.
Si la “ buena integración empieza
por casa” el planteo es que el paciente no “hace” en un lugar, “siente” en otro
y “piensa” en los grupos psicoterapéuticos, sino por el contrario se juega un
sujeto en su totalidad en todos los espacios posibles de ser abiertos por un
equipo interdisciplinario.
En esa totalidad como sujeto, el
paciente traerá maneras particulares, primacías de algún lenguaje como forma de
expresar lo que le pasa.
Llega a la Institución,
Psicoterapéutica, cuando ese soliloquio corporal, esa manera particular de
lenguaje ha sufrido alguna ruptura. Desde un intento de suicidio, una crisis
maníaca, una depresión intensa aparece una historia de 15 años de asma, 10 de
jaquecas, no suele ser entonces éste el motivo de su llegada, sino aquel, el de
LIBERMAN, David: Del cuerpo al símbolo.
…pies rotos
placares en cajas,
las cajas en las manos.
Aquí, si
son las manos
las que sostienen el
servicio,
transitando pasto,
pasillos y escaleras.
A los terapistas
Ocupacionales del
Hospital José T. Borda
que habiendo perdido
el espacio físico del
servicio
han confirmado el
terapéutico
junto a los pacientes,
que no abandonaron
y el profesional
con la organización de
estas
Primeras Jornadas de
T.O. en Salud Mental
este trabajo,
que intenta ser
prolijito.
En
estas Jornadas traigo una lectura técnica de situaciones clínicas, tres situaciones
clínicas de un mismo paciente.
Estas
tres situaciones plantean, resumidamente, por cierto, el paso de un paciente
por espacio de unos diez meses por la Institución donde trabajo(1), en
particular por el espacio de Terapia Ocupacional.
Parte
del material que traigo fue presentado en un ciclo de Ateneos que organizó la
Institución con el nombre de “Abordaje de pacientes graves”.
*1as.
Jornadas de Terapia Ocupacional en Salud Mental. Htal. José T. Borda, Buenos
Aires, 1989.
*
Centro de Psicoterapias Integradas.
Los
primeros Ateneos fueron acerca del diagnostico y luego estrategias de
tratamiento.
La
estrategia pensada en principio por el terapeuta individual y luego
conjuntamente con el equipo, consistió en terapia individual cinco veces
semanales, inclusión en el Hospital de Día, acompañamientos terapéuticos,
Hostal y Psicofármacologia.
Todo un
dispositivo terapéutico, más la tarea institucional fue una etapa en el
tratamiento del pacientes y el tratamiento, dada la evolución, hace pensar que
será también una etapa de su vida, y no su vida misma.
Así, en
tanta tarea institucional, todo este dispositivo terapéutico, resulta fácil, y
por qué no, a veces cómodo, perderse.
Como
forma de empezar a hablar del espacio de T.O., como forma de justificar y
también comprender el valor de lo aparentemente minúsculo, tomo algunas
reflexiones del Dr. Montagut, que en un trabajo suyo, cita a León Felipe quien,
respondiendo acerca del ser de la poesía, dice:” Si al deshacer el verso,
aventar las palabras, quitar la rima, el metro, y hasta la idea misma, si
quitado todo eso, queda algo, eso es la poesía”.
Así, en
el tratamiento institucional, debemos construir el verso, respetar la métrica,
armonizar la rima, hasta que todo pueda ser deshechado, y aparezca la
personalidad del paciente, las preguntas o respuestas desde sus propios labios.
Así
entonces, armonizar la rima, respetar la métrica desde cada espacio
terapéutico.
En cada
espacio terapéutico aparece el paciente, como en la holografía, esa técnica asombrosa
de fotografía tridimensional, donde cada partícula lleva la imagen del todo,
cada espacio también lo tiene, más, es en la reunión de equipo donde
reflexionando conjuntamente podemos ver la foto tridimensional más grande,
quizás podamos ver al paciente.
Tomo al
fin, el espacio de T.O., de un paciente varón de 22 años, estudiante. La
familia consulta al terapeuta ya que presenta situaciones sumamente violentas,
dice querer matar a su madre con
Otros
datos de su historia, prefiero que aparezcan en la tarea, tal al forma que trabajamos,
la historia la va trayendo el paciente con palabras o con hechos, repitiendo,
rectificando, conociendo o reconociendo, eslabonando situaciones.
De los
diez meses voy a puntualizar tres actividades, que implican momentos
diferentes.
1ª. actividad
Corresponde
al primer día de Hospital de Día.
(diapositiva)
1
proyecto:
Collage.
materiales:
acuarela, papel, plasticola.
Este
punto “un collage” es el “que”, qué se hizo, pero planteo como interesante el
“cómo” de la realización, el transcurso, lo que no se va en un proyecto
terminado, que como tal es resumen de una situación, o varias.
Mientras
el paciente, patea por momentos la mesa, grita que quiere que su padre le
compre un departamento, estruja los clasificados de un diario e insulta a las
mujeres, a los gritos, estamos en el espacio de T.O. Acompañados, él y yo por
un acompañante, un enfermero que cuidándome, cuida al paciente y cuidando al
paciente me cuida a mí.
Saco
algunos materiales, los pongo sobre
(paciente):-¿Qué
haces?
(T.O.):-Pinto.
(paciente):¿Qué
pintas?
(T.O.):-No
sé, pinto algunas cosas, de lo que decís.
(paciente):-Eso
es muy difícil.
(T.O.):-Sí,
es difícil.
Cuando
termino de pintar, se lo muestro, lo estruja y le quita una parte. Entre los
dos, con aportes diferentes, hicimos esto que vieron.
En este
espacio de T.O., estamos juntos y hay además materiales para usar, transformar,
construir o destruir, dejar alguna marca en algo, acompañado o sostenido, si lo
necesita y si puede por alguien.
La
lectura del paciente, aun en esta situación, era correcta, “era difícil”,
encontré una vez más que el encuadre, servía para organizar, en principio, al
terapeuta.
Sujetos
y objetos concretos. Ahí comenzamos dentro de cierto orden, a danzar al ritmo
del paciente, hasta que percibiera otros sonidos, también los propios entonces
tapados, estaba aturdido por su propia demanda
2ª actividad
Aproximadamente
a los 5 meses.
Proyecto:
modelado en arcilla.
Materiales:
arcilla en frío, témperas, barniz.
Hasta
esta actividad el paciente viene a Terapia Ocupacional en grupo. Toca temas en
la guitarra pacíficos o violentos según el ánimo del día, trae apuntes de la
facultad que lo acompañan casi siempre se sienta en una mesita aparte del
grupo.
Se
conecta verbalmente, con un compañero que lo acompaña en criticar y
desvalorizar este espacio, boicotean cuando pueden.
Ha
transcurrido esta etapa en la que ha traído a T.O. lo que conoce como forma de
organizarse la música y el estudio.
Organizarse
sólo o con su hermano ha sido la forma de ir viviendo.
Ahora,
mitad en su mesita, mitad en la mesa que comparte el grupo puede tomar algún
material de los varios que están siempre disponibles. Materiales y palabras,
técnicas o frases que pueden ser escuchadas y en el intercambio quizás resulten
nuevas construcciones.
Toma
arcilla, es nueva para él, implica intentar un contacto distinto con el
material, conmigo y en el grupo.
Acompañado
por miles de palabras, risas y cargadas a sí mismo, va modelando.
En
sesiones siguientes el modelado se ha secado, accede a pintarlo, luego lo
barniza, el barnizado se seca.
Es el
primer proyecto que ha tenido secuencia (tiempo de espera, tiempo para dejar,
tiempo de retomar) y técnica (ciertas reglas del juego), también aceptación de
propuestas mías para concretar lo que se animó a hacer. Aparece aquí, que
organizarse sólo no es ya, la única forma de hacer, en la repetición ha
aparecido ya una diferencia (diapositiva).2
El
modelado es el torso de un hombre y un personaje, como un hombrecito de cuerpo
entero, muy pequeñito, que se apoya al lado del otro y sólo así se mantiene.
El
paciente y su papá. Asociación que fácilmente aparece pero de sus labios, no de
los míos. Lo llevará luego, casi sin decir nada, a mostrárselo a su terapeuta,
de la misma manera, vuelve a aparecer en el mueble de T.O.
En el
desorden habitual que suelo tener en el taller, han permanecido juntos, casi
milagrosamente juntos, el torso del hombre y el hombrecito. Se me imponía así
hablar de esto, cómo, el paciente, en aquel momento pudo comenzar a “hablar”
así, modelando, lo que el primer día se gritaba.
3ra. Actividad
Aproximadamente
a los 8 meses.
Proyecto:
una caja.
Materiales:
madera, cola, clavos, barniz, lija.
Herramientas:
serrucho, prensa, martillo, escofina.
El
paciente vive en el hostal, es a puertas abiertas, sale y entra en la medida
que se organiza, para él salir es difícil y quedarse otro tanto.
Dice
que le han robado dinero de la habitación, que comparte, se queja una y otra
vez de esta situación.
Le
propongo construir una caja de madera, que tenga candado. Sí, claro que es
posible que alguien rompa el candado o se lleve la caja, se le ocurren estas
posibilidades que son bastante conocidas para él, tan conocidas como que pueden
ser propias, le digo que si algo de esto sucede quedará más claro el carácter
del robo, y que si no es así, le servirá para guardar cosas que él no quiere
compartir o dejar al alcance de otros, y además la podrá llevar consigo cuando
se vaya de la institución.
Acepta
Trabaja
una sesión en el pequeño plano de corte, durante sesiones siguientes habla de
la caja, de la facultad, de la relación conmigo, siempre demandante “las
herramientas son de última, el serrucho es una risa”, también de lo genio que
es por lo que está haciendo. En otra sesión comienza a cortar, se fatiga pero
no puede dejar de hacerlo.
Las
próximas sesiones habla también de la caja, no le ha salido derecha. El, que
calculo el plano de corte a partir de raíces cuadradas y otros cálculos
matemáticos, ahora a ojos vista, un lado mide
En otra
sesión pega, clava y barniza. Después de varios intentos de parte de él y la
imposibilidad de comprar el candado, lo hago yo.
Termina
la caja, la deja sobre su placard. Desaparece de allí cuando se muda a su
departamento.
Quizás
pueda vivir en ese departamento que alquiló su padre, ¿y él qué puede hacer por
él mismo? Apenas una caja algo torcida y con ayuda. El candado pequeño, frágil,
le genera responsabilidad y lo asusta, “¿y si pierdo la llave?”, luego va a lo
absurdo “¿y si la dejo adentro y cierro la caja?” Ríe a carcajadas, un poco
dolorido.
Algo ha
podido ir haciendo con fallas y con miedo.
Al mes
voy a su departamento, quiere un poco de ayuda para organizarse. La caja está
en el piso de la cocina, vacía. El lugar que pudo construir está, a la espera
de contener algo, aun no es tiempo.
Al año
lo encuentro casualmente, viene a la institución, para llevar medicación. La
caja sigue en el piso de la cocina. “¿Está vacía?” le pregunto. “No, tiene
algunas cosas, qué se yo, cosas que puedo tener yo”.
La caja
partió de la idea de hacer un lugar, un espacio para sus cosas, en aquel
momento no cabía preguntar qué guardaría allí, si apenas era un lugar esbozado,
intentábamos que lo fuera, ahora tiene cosas, tampoco cabe preguntar qué
guarda, porque él lo sabe y eso es suficiente.
Para
eso cuidamos la rima, respetamos la métrica.
Montagut: Abordaje al paciente grave, (trabajo no
publicado). Ciclo de Ateneos Abordaje al
paciente grave, del Centro de Psicoterapias Integradas, 1989.
“Me he
esforzado en amar en varias
ocasiones
a personas distintas, pero
nunca
he llegado al final de mi esfuerzo.
Nunca
he ido más allá del esfuerzo de amar,
¿comprende,
Director?”
(de El
Vicecónsul, de Marguerite Duras)
Hay un
momento en el tratamiento de la Psicosis que se hace imprescindible la
participación de otros. Quizá, el reconocimiento por parte del analista de que
algo se ha resquebrajado en la transferencia lábilmente establecida por su
paciente o bien ante una desorganización del mismo y su entorno familiar;
situaciones que amenazan en el mejor de los casos con la interrupción del
tratamiento, o con intentos de suicidio y en el peor con la muerte misma. Es
allí donde se piensa en una internación o un Hospital de Día.
El
Hospital de Día aparece como un espacio donde en principio el paciente psicótico será contenido y
acompañado.
Desde
nosotros, pensamos que el cuidado y la compañía que se ofrece al paciente es
necesaria e imprescindible, aunque creemos también que la diversidad de
actividades le puede permitir desplegar tal vez, una real demanda. Ofrecer
espacio para darle una significación a aquello que le sucede, llevar a su
término esta significación que a falta de un significante privilegiado, el
Nombre del Padre, no puede advenir. Esto es imposible, aunque queda hecha la
apertura a un supuesto saber.
*Autores:
T.O. Liliana Paganizzi, Dr. Martín Porthé. Trabajo presentado en Cuestiones
sobre Psicosis, Centro Medico Psicológico Buenos Aires, 1ª.Jornada.
Pensar
el Hospital de Día como un espacio terapéutico, y no sólo un pasatiempo,
desjerarquizar una actividad en función de otra, son conceptos que pueden
circular en un equipo, lo intentamos, pero quien va a constituir el Hospital de
Día como un espacio de contención o tratamiento, quien va a jerarquizar una
actividad en función de otra, será el
paciente mismo.
Traemos
aquí una breve historia:
E. es
derivado al Hospital de Día, tras una internación de dos meses en una Clínica
Psiquiátrica a raíz de un intento de suicidio grave.
Había
llevado una vida relativamente organizada, finalizando sus estudios
universitarios, y desempeñándose profesionalmente junto a su padre con cierta
eficacia, desempeño y relativa eficacia que se derrumban con la muerte de su
padre.
“No se
integraba a los recreos, ahora se queja porque no puede enamorarse”, dice su
madre. Un hermano refiere que este periodo de E. le recuerda los últimos días
de su padre: “Decía las mismas palabras, estaba con una fuerte depresión”.
En el
primer año de tratamiento de Hospital de Día E. aparece con una suerte de
tristeza inconclusa que se prolonga: su padre ha muerto. El ya no puede ser lo
que creía que era. Es como una repetición constante de una melodía, los viajes
a Europa con su padre, las mujeres que pudo haber conquistado, la certeza de
que el pronostico de su padre se cumpliría: “Sos un indolente, te comerán los
piojos”. Todo da cuenta de un inminente final. Luego del tercer intento de
suicidio que lo lleva a estar internado en Terapia Intensiva varios días, E.
vuelve al CPI. Desmejorado físicamente, pálido, ojeroso, enmudecido, repite los
recuerdos de sus viajes, repite palabras de otros, otros hacen por él y él,
movimientos estereotipados. Ahora fuma con desesperación. “Se lo comerán los
piojos”.
Se
detectan signos de alucinación; sí, el Diablo lo incita a matarse. A un año de
tratamiento, el Hospital de Día como espacio de contención y acompañamiento
había cumplido una función precaria. Apenas sabíamos ahora que a E. le hablaba
el Diablo. ¿Qué se podía esperar? Seguir trabajando, ¿cómo? Además era fines de
enero.
Desde
esta desolación común abrimos el espacio de títeres en el Hospital de Día, no
fuera que nos comieran los piojos.
3 de
febrero.
Le
propongo trabajar con títeres. Comenzando por la construcción.
Partimos
de tres posibles personajes, más uno, que seria el mío, sin saber cuándo lo
usaría ni cómo.
17 de
febrero.
Hay
tres personajes, tres formas diferentes, E. adjudica roles:
·
Una Bruja (b)
·
Un hombre normal ( José: J)
·
Un angelito
Construye
rápida y verbalmente los datos de los personajes.
Ubico
un espacio particular dentro del taller que pasará a ser el escenario. Cuando
E. toma los personajes, jugando con ellos
|
|
B: ¡Tontito! ¡Tontito! (le pega). Te embrujé y por eso no podés
hacer nada.
J: ¡Sos muy mala, desembrújame!
B: ¡Tontito! ¡Tontito! ¡Tomá! ¡Tomá! (le pega)
TO: ¿José no hace nada? ¿Se deja pegar?
J: Yo estoy así porque estudié Medicina por influencia de mi
padre, pero no me gusta, por eso hice la crisis. (Le pega a la
Bruja).
En la misma sesión, la Bruja
y el Angelito...
B: No lo vas a poder ayudar a José, porque cuento con el Diablo que es poderoso.
A: Y a mí me ayuda Dios que es más poderoso que el Diablo. A
José lo vamos a ayudar, no se va a suicidar.
Bruja y José discuten, se pegan.
La apertura que posibilitó esta actividad tiene que ver, con que E., lejos de estar desolado, aparece habitado por toda una suerte de personajes,
es "sede de una
pajarera de fenómenos" según dijera Lacan de las Psicosis.
8 de marzo
Aparece
un amigo para José a
pedido de E. El títere que yo
había hecho. Lo llamará Miguel.
M: José, ¿cómo estás?
J: Mal. Me voy a suicidar.
M: Los que lo anuncian no se suicidan. Vas a
mejorar. Vas a ver.
Vas a salir.
J: No he conocido todavía al verdadero amor.
Se llama Marcela,
es rubia y de ojos celestes.
TO: José, ¿quién te lo dijo?
J: Me lo dijo Dios.
Evitando la tentación de precipitarnos en una
comprensión de su texto que nos hubiera llevado, pensamos, a inmovilizarlo en
una posición incapacitante, nos propusimos soportar nuestra propia incomodidad
y que E. hablara allí el tiempo que fuera necesario.
Parecía un momento propicio
para la emergencia de algo que no ha podido entrar en el sistema de la
simbolización, y que por esto mismo se tornaba tan amenazante.
En los próximos cuatro meses los personajes
centrales serán La Bruja, enviada del
Diablo, Manuel, el angelito enviado de Dios, José respondiendo a uno y a
otro, ahora con Miguel, amigo imaginario.
Mes de
Julio
|
|
B: Yo te embrujé para que te suicides, recién te hice vomitar.
J: Vomité mucho.
B: Yo te saqué a tu novia. Hice que no te enamoraras de ella.
J: Déjame sanar.
B: No
te voy a dejar, porque mi embrujo es eterno. Te vas a quedar sin plata y ahí sin
tratamiento. Te vas a matar.
"Había caído en
estado de tristeza, no quería o no podía trabajar bien, y le preocupaba no
poder ganarse el sustento. El ocasionamiento de la enfermedad parecía tener
relación con la muerte del padre. A raíz de ello él cayó en un estado de melancolía,
luego se le presentó el Diablo, le preguntó por qué estaba tan triste y le
prometió ayudarlo de todas las maneras y tenerlo de su mano.
Por la muerte de su
padre, se le han estropeado su talante y su capacidad de trabajo, si ahora
obtiene un sustituto del padre, espera con ello reconquistar lo perdido".
Tomamos esta referencia del
texto "Una neurosis demoníaca en el siglo XVII" de Freud, donde éste puntualiza la especial relación del
pintor Christoph Haizmann con el diablo.
El padre, dice, sería la
imagen primordial tanto de Dios como del
Diablo, quienes originariamente fueron idénticos y más tarde, se separan
con propiedades contrapuestas.
La Bruja en un primer
momento encarna, creemos, al padre primordial, feroz y devastador quien le
prohíbe el acceso a las mujeres y lo insta a matarse. A la vez, como enviada
del Diablo lo sostiene con su compañía y finalmente, lo castiga por haber renunciado casi a todo, tal como se lo imponía este
padre primitivo.
El padre de E. les prohibía a sus hijos el matrimonio, algo que para él lo había estado por su propia madre, a quien él desobedeció.
Adquiriría ahora cierto sentido el motivo del que hablara E. en un principio como causa de su crisis: “Me enferme por el esfuerzo
de amar; algo se me rompió en el cerebro.”
A un año de concluida la actividad, el paciente recuerda y escribe acerca de su personaje:
“Muchas mujeres se perdió por ser tranquilo y preferir algunas veces no estar en pareja y estar mejor sólo. Es éste, que creo que
salió en títeres, un defecto muy triste y desagradable que lo hace sufrir mucho. Puede ser que ese defecto haya sido hecho por el padre, quien hablaba mal de las mujeres y muy mal del matrimonio”.
BIBLIOGRAFIA
SEGUNDA PARTE
Docencia
La propuesta: recrear nuestro encuadre (móvil,
dialéctico), desde un espacio de enseñanza- aprendizaje que mantenga
concordancia con los ejes, que pienso, caracterizan nuestra labor clínica.
Es quizás, a partir de nuestros propios
tanteos y murmullos, esbozos de acciones y palabras que comenzamos a comprender
nuestra práctica.
Puntos de Partida.
Los medios en T.O.*
Vamos a tratar de acercarnos a la comprensión de
lo que es Terapia Ocupacional, tomando los instrumentos que la componen:
Terapista Ocupacional, paciente, actividad. Vamos a mirar la manera en que se relacionan estos instrumentos.


A la forma de
relacionarse la vamos a llamar VINCULOS y para una mayor comprensión vamos a
tomar estos instrumentos de a dos, de a pares.
Acerca del vinculo T.O.
– Paciente

Pichon Rivière, psicoanalista argentino, plantea el
vinculo como una estructura compleja que incluye al sujeto, al objeto, y los
momentos de comunicación y aprendizaje.
Cuando se dice objeto, no nos
estamos refiriendo a una cosa,
* Esta ficha fue escrita para
una clase del Curso de Ingreso a la ENTO en 1986. Fue publicada en el libro de
COLTOP (Comisión Organizadora libro de T.O. Psiquiatría) gracias a lo cual sé
que ha circulado y también saturado. Decidí dejarla tal cual fue escrita, al
igual que el resto de los trabajos, muchos puntos están obviados o planteados
de una manera muy reducida pero sigo pensando que es un punto de partida,
válido aún.
ni a alguien que se lo tome como tal, sino como una forma de
discriminar los componentes de esta relación, de este vínculo.
En un vínculo no hay un”sujeto" activo y un
"objeto" pasivo. El vínculo es
BIPOLAR, BIDIRECCIONAL, o sea que los componentes aportan
indefectiblemente a esa relación común.
Podemos decir que el vínculo, los vínculos en
general tienen un carácter dialéctico, de enriquecimiento, o empobrecimiento,
en todo caso, mutuo.
Así, T.O. y Pac. son ambos sujetos, estos
sujetos, personas.
El concepto de persona está íntimamente unido al
concepto de vínculo.
Cada
uno de nosotros se ha constituido en persona en relación con otros, como la
única manera de poder existir, madurar, crecer.
Así la
comunicación con el mundo se establece a través
de la percepción
que comprende dos aspectos:
a) la relación con otro hombre
b) el descubrimiento de las
cosas o de los objetos.
Nosotros estamos viendo ahora el primer aspecto,
relación persona-persona, es aquí entonces donde el descubrimiento es mutuo, ya
que es el hombre el que puede dar intencionalidad a otro hombre, y viceversa.
Este es el carácter dialéctico, un ida y vuelta.
La necesidad, dice Pichón
Riviére, es el fundamento motivacional del vínculo, la necesidad es aquello que
nos empuja hacia la búsqueda del otro.
|
|
Tomemos como ejemplo el
primer vínculo, la relación madre-
hijo. Decimos madre y nos referimos también
a aquel que cumpla
la función materna. ......

Esta relación tiene también el carácter dialéctico y bidireccional que
mencionamos. Con el aporte de ambos, de lo que le sucede a los dos, se va
constituyendo un campo común, de comunicación y aprendizaje mutuo. La madre
aprenderá a serlo en relación a ese hijo, y el hijo irá madurando en esa
relación.
La madre podrá estar atenta a
las necesidades del hijo, satisfacerlas, teniéndose en cuenta a sí misma como
sujeto distinto a ese hijo. Con la inclusión
del padre se constituye el primer grupo de pertenencia, grupo primario y a la manera de
relacionarse la llamamos vínculos
primarios.
Los vínculos primarios van a ir dando lugar a
vínculos interpersonales o secundarios, que
van a llevar implícita cierta manera de relación conocida en el grupo
primario.
Estos vínculos primarios
tienen la particularidad de estar muy cargados afectivamente.
Al hablar de afectos, incluimos tanto el amor como el odio.
Nosotros estamos en el terreno
de los vínculos interpersonales, entre personas, T.O. y Pac. Vamos a llamar a este vínculo, vínculo
TERAPÉUTICO, y vamos a ver algunas cosas que suceden en él.
En principio el vínculo
terapéutico sucede en un espacio particular, que vamos a llamar ENCUADRE.
Encuadre, en cuadro, nos da la idea de algo delimitado, y así es.
Nos encontramos con el o los pacientes, ¿dónde?
¿cómo? En un espacio particular y durante un tiempo más o menos convenido.
TIEMPO, ESPACIO y ROL TÉCNICO.
Son elementos básicos del encuadre.
El
encuadre aparece como un organizador del vínculo, de este vínculo terapéutico. El
funcionamiento dependerá de las condiciones
del paciente (tipo de problemática, momento vital) y también de las actitudes del terapeuta.
|
|
Nos encontramos nuevamente
con el carácter bidireccional del vínculo, ambos aportan a ese espacio de
encuentro.
En cierta forma hay una dependencia mutua, el paciente
necesita del terapista y ésta del paciente para ejercer su rol.
El paciente aporta la característica particular de
su problemática
explícitamente o no, sabe de su padecimiento, de su sufrimiento.
El terapista intentará
proponer una relación de ayuda organizada en favor de la autonomía del paciente.
En el
vínculo terapéutico debe primar la necesidad del paciente,
esto no significa satisfacer de inmediato todas las demandas, sino
tener una buena disposición para escuchar, conocer, tolerar y también limitar.
Tolerar cierto monto de desconocimiento (¿qué tiene
este paciente? ¿qué le pasa, cómo puedo ayudarlo?) y una buena capacidad de
espera (cuándo es tiempo para el paciente) son elementos que se juegan
continuamente en nuestro rol profesional.
En el vínculo terapéutico suelen reactualizarse
aquellas primeras formas de relación que llamamos vínculos primarios, desde el
psicoanálisis se le ha dado el nombre de transferencia, el paciente se dirige a
nosotros como si fuéramos otra persona, intensamente significativa.
Por supuesto, establecer una relación de ayuda no es
tarea fácil, aquí algunos interrogantes que se hace Cari Rogers, psico-terapeuta americano:
-...¿Cómo puedo hacer para que el otro me perciba
una persona digna de fe, coherente, segura?
-... ¿Puedo permitirme penetrar en el mundo de los
sentimientos del otro y verlos tal como los ve él?
-...¿Puedo aceptarlo en principio como es?
-...¿Puedo comportarme en la relación con tal
delicadeza como para que no me sienta una amenaza?
Del mismo autor, aparece
como resultado de una investigación la manera en que los pacientes explican su
evolución favorable.
Tratados desde
diferentes líneas teóricas, y por ende, encuadres muy diferentes, coinciden en ciertas
actitudes "útiles" del terapeuta como: la confianza que habían
sentido en la relación, la comprensión y la sensación de independencia para
adoptar decisiones y elecciones.
En cambio habían resultado "poco útiles" la falta de interés,
el distanciamiento y la simpatía exagerada.
El vínculo Actividad-Paciente
Decíamos anteriormente que el
hombre establece la comunicación con el mundo a través de dos aspectos, con los otros hombres y
con el descubrimiento de las cosas y objetos.
Vamos a tomar ahora la relación actividad-paciente.
La actividad va a estar en el terreno de la
"cosa" u "objeto" y el paciente en su calidad de sujeto.

En la relación actividad-sujeto también se va
a crear un espacio común, donde ambos van a aportar características propias.
Decíamos que el hombre es el
que da la intencionalidad, a otro hombre (en un ida y vuelta) y a las cosas.
Entonces en este vínculo la
intencionalidad va a ser un aporte exclusivo del sujeto, pero la actividad va a aportar
un propio código, no intencional, no dirigido a otro.
Vamos
a ver un poco, que es la actividad, las actividades en Terapia Ocupacional.
En principio podemos decir que son el instrumento
propio y distintivo de nuestro rol.
El abanico de actividades en
T.O. es muy amplio, existen
algunas clasificaciones, que como tales son relativas, son sólo
una manera de intentar abarcarlas.
Así aparecen
- Actividades artesanales
(cuero, costura, cerámica, etc.).
- Actividades industriales (participan
maquinarias más complejas)
- Actividades recreativas
(juegos, deportes, etc.).
- Actividades
de la vida diaria (AVD) (vestido, higiene, alimentación)
- Actividades
intelectuales (lecturas, teatro leído, etc.).
Cuando decimos actividad,
incluimos en esto la participación de materiales, herramientas, equipo y cierta
técnica, que une un elemento con otro para la realización de algún objeto.
En la actividad "carpintería"
aparece la madera como material; el serrucho, martillo, etc., como
herramientas; la mesa de carpintero como equipo; el serruchar, clavar, encolar
entraría en la técnica para la realización, por ejemplo, de una bandeja.
Ahora
bien, estos "ingredientes" (materiales, técnicas) representan en sí mismos un
código particular, que en T.O. podemos denominar lenguaje. Decimos que la actividad tiene el lenguaje particular de lo
inanimado. No intencional,
sucede, pero no está dirigido específicamente a otro, forma parte de su
naturaleza o de la forma en que se modifica la propia naturaleza.
Ubicar, identificar este lenguaje de la actividad se constituye en
tarea para el terapista ocupacional. Desde lo obvio, que aparece casi como un
absurdo, la madera puede ser cortada (modificada) por un serrucho, y dada por
su consistencia no puede serlo por una tijera. En cambio con el papel, dada su
naturaleza, sucede a la inversa. ¿Qué significa esto?
Que en la relación
act.-suj., la madera-material con su dureza le está proponiendo al sujeto que
haga determinada fuerza utilizando un serrucho, y si el sujeto desea cortarla
deberá aceptar esa propuesta, ahí se establece una especie de diálogo dureza-fuerza.
La madera como no posee
intencionalidad va a mantener su dureza esté quien esté delante, el sujeto
podrá elegir si quiere cortarla o no, pero no podrá elegir el monto de fuerza a
utilizar, porque ésta ya está de alguna manera determinada por la naturaleza
del material y ese es su código (parte). El serrucho-herramienta también
encierra una propuesta, por ejemplo, en el tipo de toma que deberá hacer el
sujeto. El mango del serrucho aparece como una propuesta a la mano del sujeto.
En la
formación como terapistas ocupacionales vamos aprendiendo las bases de las
técnicas (código) cuando cursamos las llamadas actividades manuales, con los
profesores que son técnicos.
En el ejemplo traigo sólo
propuestas motoras, pero las actividades hacen propuestas múltiples al sujeto.
Por
ejemplo:
Propuestas motoras: fuerza,
coordinación, postura!, corporal, etc.
Propuestas intelectuales: atención, memoria, etc.
Propuestas sensoperceptivas: auditivas, visuales, etc.
Propuestas psicodinámicas: de
capacidad de espera, autonomía, criterio de realidad, etc.
Antes, traía "cortar
madera", éste puede ser un paso, de la actividad "carpintería"
para construir una cajita para guardar lápices.
Veamos algunas propuestas de
la actividad total y no sólo de un paso.
Serruchar va a requerir de cierta fuerza y una
mediana coordinación, desde lo motor. Memoria para recordar las partes que se
van cortando y atención al cortarlas, encolarlas o clavarlas.
Los distintos pasos van a dar la oportunidad
de escuchar ruidos (propuestas auditivas) y
la "obligación" o requerimiento de mirar (percepción visual).
Cierto criterio de realidad para buscar un tamaño
adecuado a su destino, y para instrumentar las técnicas y la relación entre
herramienta y el material.
Ahora bien los T.O., intentamos acceder al lenguaje
de la actividad, al conocimiento de su técnica, para instrumentarla en beneficio del paciente. Instrumentar en beneficio
de, estaría como opuesto a someternos o someter al paciente a
determinada técnica.
Para nosotros el desafío, sería entonces,
identificar las propuestas que hace la actividad, identificar las necesidades
del paciente y hacer una propuesta tal que
en el encuentro ACT-PAC se constituya un espacio de crecimiento, de
mejoría, un espacio que resulte terapéutico.
Vemos entonces que lo terapéutico en T.O. estaría
dado por el tipo de relación que se establezca entre T.O. y PAC, y por la
relación, a veces sugerida o propuesta por el T.O., entre PAC y ACT.
Así, los instrumentos que estaban separados,
los vimos luego de a pares y ahora juntos.
T.O., PAC., ACT., forman un conjunto con características propias, con un
espacio común, y espacios particulares de cada uno.
1.
Relación PAC- ACT.
2.
Relación T.O.- PAC.
3.
Relación T.O.- ACT.
4.
Espacio común, constituido con
el aporte de los otros tres.
El llamado ambiente
terapéutico, surge a partir del espacio común (4).
En T.O., tradicionalmente, denominamos al
ambiente terapéutico, a la actividad, y a
BIBLIOGRAFIA
PICHON RIVIERE: El vinculo.
FIORINI, Héctor: Teoría y técnica en Psicoterapias. Cap. VII.
ROGERS, Carl: El proceso de convertirse en persona. Cap. III.
CALVO, Isabel: Pareja y familia. Tramo 4.
MAC DONALD: Terapéutica Ocupacional. Cap III.
BLEGER, José: Entrevista y grupos. Entrevista psicológica.
SOSA, Carmen: Fundamentos teóricos de
BELLER, Delly: Cuadernillo III.
Rol, campo de trabajo. (Escuela de Técnicas Corporales).
FORTAIN, Marta y otros: Una pregunta
para el análisis de la actividad (ficha).
Grupos de Estudio.
Metodología de Trabajo*
Intento transmitir hoy, una
modalidad posible de trabajo en relación a un tema especifico: Grupos de
estudio para Terapistas Ocupacionales, desde Terapia Ocupacional.
“…Se categorizar varios patrones
de formación en la carrera de Terapia Ocupacional. Destacamos aquí la llamada
“Carrera Planificada”, cuyo perfil es típico de un pequeño pero creciente
número de Terapistas Ocupacionales que no se ven a sí mismos limitados a su
formación académica inicial o sólo al contexto en el que trabajan. Interesados
por la formación y desarrollo de su propia profesión, esos profesionales están
decididos a usar el sistema de educación continuada en beneficio propio en vez
de gastar energía trabajando en contra de ella”. (Michelle Hahn, Educaçao
continuada).
Así, este trabajo va a hacer
referencia a un primer peldaño en la formación de post-grado, desde un ámbito
no formal y privado.
Agradezco a los Terapistas
Ocupacionales que con confianza y paciencia se acercaron y acercan a pensar,
guiados por cierto, acerca de esto, que es ir armando un lugar desde donde
comprender lo que hacemos.
Clarificar, de a poco, el
quehacer clínico es precisamente el móvil que hace posible el encuentro.
2as. Jornadas de Terapia
Ocupacional en Salud Mental, Htal. José T. Borda, 1990.
Metodología de trabajo
1.
Introducción
Parto
del gráfico de los círculos en relación a los tres elementos básicos que se
juegan en Terapia Ocupacional.

Agrupados
de manera ideal, de tal forma, que se
visualicen espacios de conjunción, influencia mutua y discriminación.
Planteo que pensar y comprender esto
(conjunción, influencia mutua y discriminación) es el objeto de estudio, la
actividad
a realizar.
Propongo al grupo
reeditar el interjuego de estos tres elementos, en el encuadre de aprendizaje. Así el objeto de
estudio no se irá develando sólo evocando lo que sucede "allá", en
esa Institución, con ese paciente y esa actividad, sino también con lo que le
pasa a este terapista "acá", con estos compañeros, esta actividad,
esta coordinación. La propuesta operará como criterio de verificación de los
conceptos que se plantean, la actividad se verá enriquecida con lo que se
piensa e intentaremos pensar lo que
hacemos.
Ambos espacios, la clínica y la docencia, tienen para mí un punto en común, que es éste, el de poder pensar
lo que se hace y adscribirle algún sentido, posible de ser transmitido a
otros.
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2. Elementos |
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|
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a. Actividad
Desde la docencia planteo cuatro actividades básicas:
• Lectura y reflexión de
bibliografía básica.
• Ubicación de situaciones
clínicas acordes al tema teórico (verbal o
escrito).
• Técnica psicodramática de
realización de imágenes.
• Realización de trabajos de
situaciones clínicas (preferentemente
escritas).
Estas actividades (y cada una de ellas) van
siendo sugeridas y a veces indicadas desde
la coordinación, lo que variará será el tema, en relación a lo que el
grupo desea, ubicar el tema es el punto de partida del programa de trabajo.
• En relación al manejo de la bibliografía
Planteo
que leer es básico, pero es poco, es necesario interpretar lo que se lee, aún
con sus riesgos. Discrepar, también con el autor.
La
bibliografía opera (como cualquier otra actividad, aun, las concretas) como
Medio, en tanto pensar en otros temas o puntos propios de nuestro encuadre, y
como Fin en sí misma, en tanto se aprehenda algún concepto.
·
Ubicación de situaciones clínicas
Se propone desde esta actividad aliar la teoría
con la práctica en un movimiento dialéctico sin el cual alguno de los polos se
resiente: un concepto teórico sin aplicación práctica o una práctica sin
conceptualización.
·
Realización de imágenes
Esta actividad caracteriza la modalidad de trabajo porque es
precisamente la propuesta, cuya
estructura pone en juego lo que pienso como eje de nuestra tarea.
Esta técnica, aporte de l Dr. Rojas Bermúdez al psicodrama moreniano,
plantea la realización de una “foto” de orden simbólico de una situación
concreta o una imagen concreta de un concepto teórico. Se coloca en la imagen
lo que no veo, lo que sería evidente, debe ser visto.
Plantea el pasaje de un lenguaje digital (concepto teórico o situación
clínica relatada) al lenguaje analógico-la imagen, y la consecuente reflexión
acerca de la distancia, concordancia o contradicción entre lo que se piensa y
lo que se hace, y si se puede, pensar lo que se hizo.
Las imágenes, Expresivas como requerimiento Basoco, abren el puente a la
Comunicación, en principio desde lo observable, también el espacio para Conocer
o Reconocer lo que se sabe o lo que falta.
Algunos puntos se discuten, se aclaran, con el
grupo y la coordinación, otros elementos serán patrimonios de los que
participaron en la realización.
Las imágenes, como los proyectos en
Terapia Ocupacional, suelen estar más acá o más allá de lo que creemos, a veces
un poco cruel como técnica, incómoda pero insta a pensar.
Exige poner “el cuerpo” en
movimiento y también “la cabeza”.
Retomo Acción-Reflexión, observación
(de la acción) y escucha (de la reflexión) como ejes de nuestra tarea.
·
Realización
de trabajos de situaciones clínicas
Esta actividad abrocha las
anteriores, tiene como propuesta ejercitar la transmisión de alguna situación
clínica. Sin apostar a grandes trabajos, haber observado, pensar en ello
dándole algún sentido. Dejar registro escrito, que pueda ser transmitido a
otros, quienes quizás se reconozcan en lo escrito, y también se opongan.
b.
El Grupo
Es bien sabido que aquel que no tiene dudas
difícilmente aprenderá algo, o bien el aprendizaje será dificultoso.
Nosotros partimos del reconocimiento de las
propias falencias, y de la necesidad de clarificar algunos puntos del quehacer
clínico; situaciones de cierta confusión; la fatiga o el “aburrimiento” en el
desarrollo de una tarea que se sospecha mucho más rica, suelen ser los motivos
más concretos de acercamiento.
La metodología de trabajo es planteada
desde el inicio, pero una vez más, una cuestión será escuchar y/o hablar y otra
hacer. En este hacer que proponemos, pensado, es donde van a aparecer lo que
podrían denominarse “obstáculos”, que visualizados forma parte de la tarea
misma.
Voy a formar sólo uno de estos “obstáculos”
que he visualizado, que operan como interferencia en la posibilidad de pensar,
y conceptualizar la propia tarea, tanto en el lugar de trabajo como en el grupo
mismo.
El quehacer profesional de la totalidad de
los integrantes de los grupos se desarrolla en el ámbito institucional, en su
mayoría psiquiátricos, aunque no exclusivamente.
Más allá de las características personales
del Terapista Ocupacional las características institucionales suelen
condicionar fuertemente el desempeño. De los múltiples condicionamientos tomo
uno, el tema de los equipos o su carencia.
Ubico dos fenómenos extremos:
el Terapista Ocupacional muy solo
el Terapista Ocupacional muy acompañado
-A
veces el desempeño solitario, sin
equipo, hace que la tarea se vea reducida a la atención de grupos de pacientes
crónicos, éstos, en ocasiones cosificados y cosificantes favorecen un campo por
demás fértil para una actividad precisamente cristalizada, el ejercicio de la
Terapia Ocupacional se ve reducida a una cadena sin fin de collares en los
geriátricos y dibujos en los psiquiátricos, la actividad termina significando
al sujeto, en vez del sujeto significar la actividad.
A partir de diferentes temas vamos dando
sentido, contenido, a lo que se hace, en principio para el propio terapista,
sin suspender quilas, los collares o dibujos, ya que ahí no esta el problema,
en la forma, sino, repito, en el contenido.
La propuesta permanente: que el terapeuta
pueda pensar y en ese acto discriminarse, es este el punto de partida más rico
en el tratamiento de un paciente, sea este grave o no.
-
El otro extremo.
Acompañados por colegas, estos pensantes,
el Terapista Ocupacional ocupa a veces, como bien describió Favio Carvalho en
un trabajo Imágenes erróneas del
Terapista Ocupacional, el rol del hermano “lelo”.
Cuando el hermano “lelo” osa moverse y en
eso esbozar un movimiento en la estructura del equipo, pensando, argumentando
su propia tarea, es vuelto a su lugar rápidamente. Por ejemplo, si ha entendido
un desborde de un paciente hacia su persona como una situación claramente
transferencial, alguien dirá por ejemplo “eso no es transferencia”.
A veces, aceptando el equipo, que
el “lelo”piensa es “ascendido”, así se pasa de la discriminación más cruel:
”vos no sos, lo que hacés no es”, a la indiscriminación, por ejemplo, “sos como
un psicólogo”.
Decía al comienzo, cómo estos dos extremos
suelen aparecer en el grupo como “interferencias”, más como son traídos por el
Terapista Ocupacional, explicita o implícitamente, se hace importante se pueda reconocer la presencia de ambos polos en sí mismo, y poder ir
resolviendo esto en función de la tarea, esta no implica pensar contra alguien
(ésta sería otra interferencia más) sino a favor de sí mismo.
Apostamos, estudiando, a ser un igual
dentro de los equipos, pero distinto, en eso reside la riqueza de la
interdisciplina.
c. Coordinación
Conocer,
dice Bleger, lo que se va a enseñar, ser honesto en la valoración de lo que se
sabe y lo que se desconoce. Entiendo esto como el eje de la coordinación, que
se hace vigente y variable con cada grupo y cada tema a trabajar.
De lo
que he hablado aquí, el pensar e instrumentar actividades, vislumbrar
interferencias en la realización, forma parte de la función.
Como
Terapista Ocupacional, intervengo desde la acción y la palabra. ¿Cuándo? ¿Cómo?
Y ¿Por qué intervenir?, son también aquí puntos a pensar.
Recapitulaciones,
interrogantes y gráficos (palabras y acciones) suelen ser para mí,
intervenciones básicas, a veces en función de las necesidades del grupo y
muchas, en función de mi propia necesidad de organizarme.
Procuro
que mi participación (venciendo entusiasmo y ansiedades varias), ya sea en la
reflexión de material teórico, ubicación de situaciones clínicas o construcción
de imágenes, sea después de que el
grupo ya haya hecho sus propios intentos, de hacerlo antes, creo que la
participación de la coordinación, rellena de tal manera que impide el
reconocimiento o conocimiento de las propias posibilidades o imposibilidades.
Por
último puedo decir que intento clarificar la labor clínica a partir de
conceptos teórico-técnicos, son pocos aun, pero éstos, trabajados y
reconstruidos con el grupo, resultan enriquecidos y muchas veces significan
nuevas aperturas, lo que deviene en beneficio para ambos, coordinación y grupo,
y para la actividad que nos reúne.
BLEGER, José: Entrevista y Grupos. Grupos
operativos en la enseñanza. Nueva Visión.
CARVALHO, Favio: Imágenes erróneas del Terapista
Ocupacional (ficha, 2º Congreso
Nacional
de Terapia Ocupacional, 1988).
CHAMONE, Rui: Terapia Ocupacional Psiquiátrica.
Aperfeiçamento.
DEMO, Pedro: Investigación participante, Mito y
Realidad. Capítulo: La Investigación.
ESCUELA DE TECNICAS CORPORALES: Cuadernillo 1er
Año. 1987. Esquema
conceptual del enfoque
interaccional.
HAHN, Michelle: Educaçao continuada. (Ficha).
Universidad federal de Sao Carlos.
Brasil.
LEMOINE, Gennie y
Paul. Teoría del Psicodrama. Cap. I. Ed. Gedisa.
MORENO, Jacobo: Fundamentos de la Sociometría. Cap. I y V. Ed.
Paidós.
RODRIGUEZ SANZ, Dolly: Educación permanente. (Ficha). Escuela Nacional de
Terapia Ocupacional.
WILLARD and
SPACKMAN, S.: Ocupational Therapy. 6ª.
Ed. Cap. 19.
Curso: Elementos, Intervenciones
y manejo en
Terapia Ocupacional*
Esta presentación tiene como
objetivo trabajar sobre el particular manejo que hace el Terapista Ocupacional
de las actividades e intervenciones terapéuticas. El sustento de dicho manejo
sólo puede ser dado por una lectura
teórico-técnica de lo que sucede, dentro del encuadre que le es propio.
Tramo I
La relación sujeto-sujeto (T.O.-Pac.)
La relación sujeto-objeto (T.O.-Act./Pac.-Act.)
Vínculo y transferencia
Tramo II
La actividad como espacio de
-Expresión
-Comunicación
-Aprendizaje (en tanto
reconocimiento de sí mismo)
Tramo III
Intervenciones terapéuticas
verbales y no verbales
METODOLOGIA
Para el desarrollo de los
distintos conceptos se utiliza la TECNICA PSICODRAMATICA, en tanto plantea un
rico interjuego entre ACCION-REFLEXION. Entrenamiento de la observación (de la
acción) y la escucha (de la reflexión), elementos, entiendo, esenciales para el
desempeño como Terapistas Ocupacionales.
*Curso dictado en Porto Alegre,
Brasil, 1988. I Congreso Brasilero de Terapia Ocupacional. Recife, Brasil,
1989, y en la Universidad Nacional de Mar del Plata, 1989.
BIBLIOGRAFIA BASICA
FIORINI, Héctor: Teoría y técnica en
psicoterapias. Cap. X (editado en
Portugués).
FREUD, S.: Recuerdo infantil de
Leonardo Da Vinci. 1ª. Parte (hasta donde
dice “Eso es todo”).
PAGANIZZI, Liliana: Los medios en
Terapia Ocupacional. Terapia
Ocupacional en Salud Mental. C.O.L.T.O.P.(Comisión Organizadora
libro de T.O. Psiquiátrica), 1988.
Los distintos espacios
de comunicación
en el encuadre de T.O.*
Se
plantea una lectura y reflexión teórica técnica
acerca de los diferentes espacios de
comunicación que aparecen dentro del encuadre especifico de Terapia Ocupacional,
mirado en principio desde el propio terapista.
METODOLOGIA
Se
utiliza la técnica Psicodramática,
tomando esta técnica como una actividad dentro del curso. La propuesta es
realizar un aprendizaje y/o entrenamiento del pasaje de conceptos teóricos a la
acción (en ejercicios o imágenes).
Tramo I
-Relación
sujeto-actividad
-Espacio de comunicación: *lenguaje analógico. Características.
*lenguaje analógico en Terapia Ocupacional.
Tramo II
-Relación
T.O.-Act.
-Relación
Pac.-Act.
-La
comunicación verbal y no verbal en la relación T.O.-Pac.-Act.
-Lectura
teórico-técnica de situaciones clínicas.
*Curso dictado en la Universidad Nacional
de Mar del Plata, 1990.
BIBLIOGRAFIA BASICA
DAVIS, Flora: Lenguaje de los gestos. (Cap. XI y XII).
LIBERMAN, David: Comunicación y Psicoanálisis. (Cap. I).*
TELLER, Nusha: El hombre, sus determinaciones sociales.
RUESCH, Jurgen: Comunicación terapéutica (Consideraciones sobre
transferencia** y Contratransferencia).
PAGANIZZI, Liliana: Hablar de lo que hacemos I y II.
* y **: Posiblemente traducidos al
portugués.
Terapia Ocupacional en
Instituciones Manicomiales*
Este curso
tiene como objetivo trabajar en la función particular que cumple el Terapista
Ocupacional en las llamadas Instituciones “manicomiales”.
I Tramo:
Breve historia de la Asistencia
Psiquiátrica.
Características de las
Instituciones manicomiales.
II Tramo:
Actividad Interdisciplinaria
Rol y función terapéutica.
III Tramo:
Características de la Relación
T.O.-Pac.
Función de las actividades.
Discusión de situaciones clínicas
METODOLOGIA.
Se utiliza la técnica
psicodramática, tomando ésta como una actividad dentro del curso. La propuesta
es realizar un aprendizaje y/o entrenamiento en el pasaje de conceptos teóricos
a la acción (utilización de ejercicios o imágenes).
*Curso dictado en la carrera de
Terapia Ocupacional, de la universidad del Litoral. Pcia. De Sta. Fe, 1990.
BIBLIOGRAFIA
Tramo I
MESONES, Luis: Historia de la
Asistencia Psiquiátrica. Rev. de Neuropsiquiatría. Año V. Nº 1
BASAGLIA, Franco: ¿Qué es la
Psiquiatría? Cap. 2. Ed. Punto Omega/Guadarrama.
HOCHMAN, Jacques: Hacia una
Psiquiatría Comunitaria. Cap. 3.
Ed. Amorrortu.
Tramo II
SANCHEZ DE VEGA: Relación entre
Hospital Psiquiátrico. Hospital de Día (ficha).
DE LA Lerma, Enrique: La
integración de las distintas intervenciones terapéuticas en el Hospital de Día.
FIORINI, Héctor: La teoría y
técnica en Psicoterapias. Cap. V.
Ed. Paidós.
Tramo III
Revista Asociación Escuela
Argentina de Psicoterapia para Graduados Nº 5, Reportaje a J. Hochman.
MAXIMINO, Viviane: Atención en grupos de Terapia Ocupacional
(ficha).
PAGANIZZI, Liliana: Medios en Terapia Ocupacional. Terapia
Ocupacional más allá de lo Expresivo. Del libro “T.O. en Salud Mental”
(C.O.L.T.O.P.)
HEINICHN, Irmela: Mi experiencia en T.O. Psiquiátrica, luego
de 10 años de trabajo. Revista de la A.A.T.O. Año 3, Nº 7.
Nota: Resugiere la lectura de la bibliografía citada para
facilitar en intercambio con los participantes. Lo subrayado es lectura
obligatoria.
TERCERA PARTE
Situaciones Clínicas
De la relación
Sujeto-Sujeto
Vínculo T.O.-Pac.
El encuentro entre sujetos sólo es posible si se
percibe al otro como un par, pero distinto de sí.
"Trabajar
el vínculo", sentarse junto al paciente, compartir un espacio físico, es
básico pero no alcanza. Vínculo es reconocer al otro, original, con su mundo
particular de relaciones, sus dificultades y posibilidades, a descubrir o
redescubrir, a construir, juntos.
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FERNANDO*
Fernando,
24 años, adicto, lo derivan a Terapia Ocupacional y dicen: "Hay que tener
cuidado, busca el pegamento y es peligroso. Sería conveniente que no haga
Terapia Ocupacional".
Fernando en la Institución es el temido, el que pelea, grita y molesta.
Fernando, fuera del horario de
sesión viene al taller una y otra vez, saluda, se va, vuelve, pregunta la hora,
comenta su bronca porque lo inyectaron o porque le sacaron el permiso de
salidas.
En el taller quiere trabajar en cuero, no hay, entonces elige hacer una
máscara en cerámica.
En sesiones siguientes viene al taller, hay cuero, trabaja en cuero,
usa pegamento, habla de su adicción, le marco el uso del pegamento dentro del taller y las cosas que puede hacer con él.
Usa el pegamento sabiendo que lo
controlo; pero para cuidarlo, porque a veces, él solo no puede. El
grupo también participa.
*Presentación
interna. Grupos de estudio, 1989
¿Viene al taller porque
busca pegamento? Viene al taller porque busca un espacio diferente al que le
ofrece la Institución, que actúa como su familia: "Lo internamos
para que no moleste", "lo inyectamos para que esté más tranquilo".
El
paciente se diferencia de la Institución en un espacio donde realiza actividades,
actividades que él elige, con materiales que a él le agradan, con una Terapista
Ocupacional que ofrece (una T.O. buena):
"Usted es buena, me permite usar lo prohibido"; pero que
también controla y dice no, "A veces con los no, no... Usted se pone
molesta". "Ya sé, soy yo que me cuesta aceptar las normas; pero yo
aquí estoy bien".
Adriana
Riedmatten
30/11/89
ROSA*
Rosa, 79 años, ingresó al
Instituto Geriátrico del Sol el 18/3/88; derivada por la obra social, ingresa
con un diagnóstico presuntivo de arterioesclerosis senil, alteración de la
memoria, semidependiente.
Rosa era invitada periódicamente a los grupos de
trabajo (taller de Terapia Ocupacional y
redacción de una revista interna de la Institución), su respuesta era
siempre negativa.
Poco a poco se fue acercando a estos espacios,
primero compartía ratos muy cortos, que se fueron extendiendo en la medida en
que ella lo decidió. La invitación estaba siempre presente desde mí. El grupo
no facilitaba su integración, ellos preferían que Rosa no compartiera con
nosotros esos espacios "Rosa está
enferma, no sabe lo que dice", "no entendemos lo que dice..."
(teníamos otro problema para su integración, la mayoría de las veces habla en
gallego). Otras veces Rosa aparecía con la cara roja, irritada, tiene la
costumbre de ponerse en la cara cualquier
producto de perfumería que encuentre (talco, dentífrico, perfumes,
desodorantes), estos productos muchas veces eran de los otros
residentes, lo que ocasionaba mayor resentimiento en el grupo, otros al mismo
tiempo utilizaban estas actitudes para burlarse de ella.
.
Presentación
interna. Grupos de estudio, 1989
Rosa seguía concurriendo, acercaba una silla
y compartía desde su hacer, "no hacer nada", nuestro espacio, ese
espacio que yo le podía ofrecer, en donde ella hasta ese momento podía
manifestar solamente sus ganas de estar, y que un día mientras armábamos un
número más de nuestra revista, ese espacio le brindó a Rosa la posibilidad de
integrarse recitándonos una poesía que recordaba, la recitó en su dialecto, la
repetía una y otra vez hasta que todo el grupo pudo incluirse en su hacer,
algunos escuchándola, otros preguntándole quién era la autora, Rosa la recitó
una vez más y nos dijo que era de Rosalía de Castro, muchos de los residentes
la conocían. Busqué a alguien que pudiera traducirla al castellano para
acercarnos más y poder ampliar ese canal de comunicación que Rosa había
encontrado en nuestro espacio. Ya nadie le prestaba atención a la cara, una vez
más, irritada de Rosa.
Ella se había vinculado con nosotros.
Puedo pensar hoy en Pichón
Riviére cuando dice que "el vínculo es
una estructura compleja que incluye al sujeto, al objeto, su interacción
y momentos de comunicación y aprendizaje"; y puedo pensar en Rosa, en su
posibilidad de conectarse con su trabajo, en
la posibilidad de mostrar que está diciendo algo inserto en la cultura,
y puedo pensar en el grupo, que, desde ese decir de Rosa pudo aprender algo de
su dialecto, y reconocer a Rosa como
integrante de ese grupo de trabajo que lo posibilita un hacer, un
espacio ofrecido y un vínculo que lo sostiene.
Marcela Laura Guzmán
diciembre de 1989
-De la comunicación
-Entre Sujetos, de Sujetos a
Objetos
Descifrar
gestos o acciones, murmullos o palabras. Comunicación verbal y analógica,
manifestaciones ambas del lenguaje.
“… la
comunicación parece definitivamente rota y sustituida por una cortina
impenetrable. Parece: porque esas son conclusiones falsas”. (Françoise Dolto)
Hablar de lo
que hacemos, una manera de reconstruir.*
Resumen
Se
plantea la Terapia Ocupacional en términos de relaciones que
suceden entre sujetos (T.O.-Pac./Grupo)
y de los sujetos con objetos (T.O.-Act./Pac.-Act.). Transcurre entre dos lenguajes analógico y
verbal, acción y palabra. Este trabajo plantea las palabras como reflexiones,
de los sujetos que participan: TERAPISTA y PACIENTES.
Ambos hablamos
acerca de lo que hicimos o hacemos.
Metodología
a) Se citó a pacientes
atendidos en los últimos 10 años, con el objetivo de registrar los
recuerdos que conservaban del paso por el tratamiento ocupacional (material que
será expuesto en grabaciones).
b) La Terapista Ocupacional
revisa los registros de los pacientes atendidos.
c) Lectura y reflexión de la bibliografía citada.
Conclusiones
a) En T.O. comprendemos,
respondemos e intervenimos desde ambos lenguajes, verbal y
analógico.
b) De la misma forma:
analógica (en términos de imágenes) y verbal (en palabras) los pacientes
recuerdan su relación con la Terapista Ocupacional (suj.-suj.) y con los proyectos realizados o
postergados (suj.- Act.)
*Trabajo presentado en el 2do.
Congreso Argentino de Terapia Ocupacional y 1er. Simposio
Latinoamericano de Terapia Ocupacional, 1988.
Este trabajo plantea algunas
consideraciones teóricas acerca de la
técnica, apoyados en los recuerdos que tienen los pacientes de su
tratamiento ocupacional.
Tomé estos registros grabados a pacientes que atendí
en estos 10 años, en este año, 1988. Con algunos de ellos habían transcurrido
2, 5 u 8 años que no nos veíamos. Les agradezco entonces su disponibilidad, de
antaño ligada a sus necesidades de cambio, y las actuales en relación a mis
propias necesidades.
Así ambos hablamos aquí, de lo que hicimos o
hacemos.
Traigo algunos "enunciados", como forma de
pensar acerca de lo vivido y plantear aquí una ruptura o quizás sólo una grieta
con la eterna
aproximación ingenua.
- "... bueno, es difícil
explicar, a veces, porque no todo el mundo conoce bien, qué es la Terapia
Ocupacional, ni lo ha experimentado, y es
difícil explicar, qué es lo que uno experimenta...".
- "... fue, claro, el momento en que ya las
posibilidades de visión no alcanzaban y había que acomodarse a una forma de
movilidad, de movilidad, futura ¿no?, y ese fue el planteo, creo, de la Terapia
Ocupacional...".
Planteo nuestra tarea como un espacio
terapéutico complejo, donde intervienen tres elementos, básicos y conocidos por
nosotros: paciente, actividad y terapista.
- "... se establecía un vínculo, lógicamente
¿no?, porque estaban las cosas que a mise me
presentaban. Las sensaciones, las emociones que tenía con respecto al
trabajo en sí, y mi relación con los objetos, para la realización del trabajo,
por un lado, y lo afectivo, que, si todo lo emocional que había en cuanto a la relación con vos.
Porque
aparecía el trabajo, los materiales, este vos y yo en ese vínculo...".
Lo complejo
estaría dado porque estos tres elementos se juegan simultáneamente.
Aún la actividad, entiendo,
está presente de diferentes maneras:
-concreta
(con la presencia de materiales o acciones).
-a través de la palabra (acuerdo sobre qué hacer, o
el "¿Qué hago?", del paciente).
-a través de la oposición o
resistencia ("no voy a hacer nada", "yo no puedo" o
"yo no quiero", o aquel que sin palabras, podemos inferir que no
quiere o no puede).
La relación entre Terapista
Ocupacional y Paciente, en tanto personas, va a tener las características
propias de un vínculo entre sujetos: dotado
de intencionalidad; de carácter dialéctico ya que toda relación implica
una modificación de sus términos y se jugará también en esta relación la
experiencia de relaciones anteriores, y veremos cuan igual o diferente es a la
actual.
La relación, tanto del terapista como del paciente
con la actividad, tendrá el carácter de sujeto-cosa.
La actividad aportará de una
manera no intencional un lenguaje, mudo, que le es propio. Aportará las
características propias de su naturaleza y de la forma peculiar en que se modifica dicha
naturaleza, incluyendo en esto la participación de herramientas, técnica, etc. Excluyo de esta consideración
las actividades de la vida diaria (AVD)
por entender que éstas, implican al sujeto (tanto T.O. como Pac.) de una manera
diferente.
La relación sujeto-cosa se explícita a partir de la
acción, y el lenguaje propio será el no-verbal o analógico.
La relación entre los sujetos dará lugar al lenguaje
verbal y también al analógico.
Los terapistas ocupacionales operamos, respondemos o
intervenimos desde los dos lenguajes. Hablamos y escuchamos; miramos y somos
mirados, hacemos, proponemos desde la acción
y la palabra. (Sólo este tema voy a focalizar
en los siguientes registros).
-"... ¿Qué fue lo que pasó? y las cosas que vos
me decías, por ejemplo..., otra cosa que me
quedó muy grabada, que yo daba vueltas, para hacer algo, y no lo
hacía...; y ahora soy medio vueltera para hacer las cosas, pero pienso que eso
lo modifiqué bastante, pero era una cosa
que vos me marcabas y que yo tenía serias dificultades para resolverlas..."
Acá la paciente recuerda una
lectura analógica mía, en cuanto su manejo del
espacio, y la explicitación verbal en la que se reconocía y reconoce
actualmente.
- "... me acuerdo, te vuelvo a repetir, que yo
no tenía buena relación con la psiquiatra que me medicaba ni con la psicóloga, yo me sentía muy bien yendo con vos, muy cómoda,
muy distendida, y era la mejor parte
del tratamiento, donde yo me sentía más liberada, inclusive creo haberte
planteado los problemas que yo tenía, y vos me decías que los hablara, y que me
dabas cierto apoyo."
Recuerda de sí misma sensaciones y del terapista la
disposición a escucharla aún cuando el tema que planteaba fuera derivado.
-"... Pero yo..., como me
llevaba, que me hablaba, y me decía, mire Luis, esto, aquello, lo de más allá, yo quería
salir cuanto antes."
El paciente recuerda que le hablaba, pero no sabe
qué le decía, rescata que lo guiaba, rescata una imagen, de la relación
terapéutica y de sí mismo.
-"... lo hiciste vos en
cartón, con mucha habilidad, con la tijera, entrelazaste los hilos del peludo y armé después
pasando por la trama, con la... con la naveta."
Recuerda con palabras ahora,
una escena que no las tuvo, un diálogo mudo, de acciones. Yo hacía algo (telar, relación T.O.-Act.) que sabía, para él, que miraba, luego
comenzaba a trabajar. Del material
hilo, recuerda una sensación táctil "el peludo", y digo táctil porque
mientras recordaba el hilo, frotaba sus dedos, lectura analógica que
ustedes podrían hacer si yo hubiera pasado un video.
Así, en Terapia Ocupacional,
a través de estas relaciones, entre personas y con los objetos se reeditan
situaciones.
A manera de un
mini-psicodrama, hay momentos en que el paciente trae el tema: elige actividad,
propone una manera de relación, intentamos que en esta repetición vayan
apareciendo diferencias, proponemos otros temas posibles, sugerimos, hasta
indicamos o decimos "ahora no", "acá no".
En este juego de repetición
y diferencia, el paciente conservará su forma e integrará otras, que
resultaran propias en tanto puedan trascender el encuadre terapéutico.
Esta
trascendencia o integración de lo nuevo o lo recuperado sucede a veces en el
transcurso del tratamiento mismo, a veces transcurre tiempo, meses o años.
- "... es decir, sentí mucha mejoría, y fue
cuando recién empecé a poder otra vez a hacer cosas en mi casa, desde poner la
mesa hasta qué se yo, hacer, no te hacía un plato de comida como antes, pero
bueno, por ahí, poner la parrilla y poner un bife arriba de la parrilla. Estaba
completamente anulada."
-"... bueno, y después, otra cosa, que por
ejemplo por ahí, a veces cuando me estoy limando las uñas, me acuerdo también, no sé si vos habrás venido un sábado, o un día a
la mañana, bueno vos un día me dijiste "bueno, tenés que quedarte
en tu casa, hacete una sopa, hacete algo de comer y hacete algo para vos",
entonces yo me acuerdo que logré hacerme una sopa y limarme las uñas, entonces
ahora, no siempre, generalmente me limo las uñas cuando estoy sola, me acuerdo,
pensar que fue todo un logro!, tal es así que pasaron tantos años y no me
olvido, porque no lo podía hacer, no podía hacer cosas, estaba totalmente paralizada".
-"... la cocina que estaba
al lado, que tomábamos café, ¿todos preparatorios de AVD? ¿no?
T.O.: -Sí.
- "... qué sé yo qué mas."
T.O.: -¿Cómo te sonaban esas propuestas en esos
momentos, que fueras a buscar las cosas a los estantes, que cada estante
tuviera su "nombre", en uno eran materiales que se compartían, en
otro materiales que traían otros pacientes para hacer cosas, o que yo te
propusiera ir a la cocina, ¿cómo te sonaba en esos momentos?
- "... me sonaba como una posibilidad, que como
había disminuido rápidamente la visión, de acomodarme, y es la posibilidad
actual que tengo de encontrar las cosas, de manejarme con el casi no resto de
visión que tengo ¿no?
-"... No sé si entendía
mucho, no entendía mucho para qué iba... y
no sé si el efecto de Terapia Ocupacional, me hizo mucho, muchos a ...,
mucho tiempo después... y no ahí."
Muchas veces, algunos terapistas tampoco entendemos mucho lo que hacemos, quizás por eso este intento
de reconstruir.
BIBLIOGRAFIA
1977.
Hablar de lo que hacemos,
una manera de reconstruir
(II)*
Con motivo del Ultimo Congreso Argentino y Primer
Encuentro Latinoamericano de Terapia Ocupacional (1), presenté un trabajo al
que llamé “Hablar de lo que hacemos, una manera de reconstruir”. Allí, apoyada
sobre relatos que hacen los pacientes de su paso por el tratamiento
ocupacional, tomé el tema de cómo se da la comunicación dentro de nuestro
encuadre.
Allí sostenía, y lo sigo pensando, que:
a) en Terapia Ocupacional,
comprendemos, respondemos e intervenimos desde ambos lenguajes, verbal (o
digital) y analógico, y que
b) de la misma manera:
analógica (en términos de imágenes) i verbal (en palabras, los pacientes
recuerdan su relación con el terapista ocupacional (relación sujeto-actividad).
En esto último vale aclarar, que se recuerdan tanto a sí mismos haciendo algo
(relación paciente-actividad), como al terapista (relación
terapista-actividad).
Así pensé que era válido, ver cómo nos recordamos, cómo reconstruíamos
nosotros mismos, los Terapistas Ocupacionales, nuestra tarea, si nos pensamos
hablando y haciendo. La propuesta, sigue siendo hablar de lo que hacemos.
Acerca de la comunicación.
Aquí o allá
Creo que se puede pensar acerca de cualquier hacer, como terapistas,
solemos ligar la palabra “hacer” con “actividad”.
Entiendo que,
en Terapia Ocupacional, la actividad está presente de diferentes maneras:
- Concreta: con la presencia de materiales u
acciones.
- A través de la palabra: hablamos con el paciente
acerca de lo que va a hacer, de lo que hizo, hablamos acerca de una salida,
etc. El paciente nos trae la actividad a través del “¿qué hago?”, por ejemplo.
Así, esta actividad, la presentación de este
trabajo, puede ser una actividad, sin material concreto, hablo de lo que hago.
En esta actividad, hay dos polos, en este m omento,,
con roles asignados, ustedes como “oyentes” y yo como “expositor”. Ambos
estamos en calidad de personas, como sujetos, y es la necesidad, de ambos, lo
que hace que nos encontremos.
En el encuadre terapéutico también hay dos polos:
paciente y terapista, ambos sujetos, que se encuentran por necesidades
diferentes. Sucede que a veces ese paciente no viene como sujeto, sino como
“una cosa”, sin necesidad propia, es traído por otro, por la necesidad o el
deseo de otro, que no es él.
Tanto en la situación terapéutica como en esta, nos
comunicamos, o intentamos hacerlo a través del lenguaje verbal y analógico.
Aquí, con ustedes, en el orden de lo verbal, tengo
un obvio y notorio problema sintáctico, desde nuestras respectivas lenguas,
denominamos de manera diferente, el área sintáctica, se basa en un acuerdo
formal de signos, pero no alcanza para comprenderse, sino se comparte algo del
significado de los signos. Digo “algo” del significado, porque aun aquí, con
Terapistas ocupacionales, cuando digo “actividad”, una palabra tan usada por
nosotros, el significado variará según el esquema referencial de cada uno. Así,
para un terapista, actividad, será un medio de tratamiento, para otro un fin,
para otro una incógnita.
Puede variar el significado, pero el hecho de que
nos preguntemos acerca de eso, o que nos preocupemos por comprender o
desarrollar nuestra tarea, hace que compartamos un mundo de relaciones en
común, que facilita la comunicación.
Así, tengo la certeza, que me voy a entender mejor
aquí con ustedes, que si digo “actividad”, con un terapeuta pavloviano, por
ejemplo, que aunque hablara español, o sea, sin dificultades sintácticas de por
medio, tendríamos un mundo de relaciones y experiencia tan diferentes que haría
difícil comprendernos.
En lo que hace al lenguaje analógico, en esta
actividad, básicamente verbal, esta presente a través del tono de voz, de la
lentitud, de la forma en acentuar las palabras, de todo esto, en lo que me
apoyo, hoy especialmente, para suplir las faltas sintácticas.
El lenguaje analógico muestra precisamente esto, es
puntual, del momento.
Muestra actitudes, algunas veces muy claras y otras
a descifrar, igual que las palabras, será más fácil comprenderlos si se
comparte una manera de mirar, una forma de relacionar y relacionarse.
Hasta ahora hable de esta actividad, que es
básicamente verbal y en este encuadre. Veamos un poco cómo es la comunicación
en un encuadre, que pretende ser terapéutico, y donde lo complejo y a la vez,
motivo de encuentro, es que, los polos intervinientes (paciente y terapista) se
encuentran por necesidades diferentes, y quizás con modalidades de relación muy
distintas.
Hace un tiempo, en una reunión grupal los pacientes
hablaban de los motivos que los habían traído a tratamiento. Uno de ellos dice:
“hice una crisis, fue por el esfuerzo de amar a María, se me rompió algo en el
cerebro”. Con este paciente en esa época estábamos haciendo títeres, los
construimos y poco a poco fueron tomando vida. Trabajamos durante varios meses
construyendo una novela, qué es la novela de su propia vida, y tengo la certeza
de que es “su” vida y no lo que yo pienso de su vida, porque cuide
especialmente las intervenciones de manera que aparecieron sus palabras y no
las mías.
En esta novela que el paciente va armando, aparece
que su padre les decía (a él y sus hermanos) que no debían casarse, ya que el
casamiento era algo malo y las mujeres, “todas prostitutas”. Cuando este
paciente conoce a María, está muy cerca de desobedecer al padre, que ya había
muerto, en la lucha entre obedecer y desobedecer, gana por el momento el
mensaje del padre. El paciente deja a su novia, deja de trabajar, hace una
crisis. Ahora, sólo comparte la cama con su madre viuda, cuando mira
televisión.
Este hecho, es un ingrediente más y no lo que
determina su enfermedad, más es en relación a su mundo, que adquiere sentido el
motivo del que hablaba el paciente, por lo que, está en tratamiento. Lo que
significa para él, “el esfuerzo de amar”.
Cuando los terapistas trabajamos con actividades que
implican materiales o acciones concretas, poder comprender el lenguaje
analógico, adquiere particular importancia.
Este lenguaje como toda comunicación, es variable,
puede ser tan sutil como una mirada, del paciente que decodificamos como un
pedido de ayuda, o como la mirada nuestra que acompaña al paciente en la
realización de una tarea.
A veces la mirada no alcanza, el mensaje debe ser
más “audible”, “hablamos también más alto” desde lo analógico, así recorremos
el espacio geográfico para pararnos o sentarnos al lado del paciente.
En el desarrollo de una actividad podemos ayudar a
enhebrar una aguja, preparar un color de témpera, alcanzar una tijera. Hacemos
ciertas cosas dirigidas al paciente, éste responde a esta acción con otra: usa
la témpera, como la tijera y la utiliza. Una acción se corresponde con otra.
William Condon, especialista en cinesis, ha llamado esto “sincronía interaccional”,
es una dialogo mudo, un dialogo analógico.
Es dialogo precisamente si hay sincronía, si no se
transforma en monólogo.
Podemos ir hallando diferentes paralelos entre una
forma de lenguaje y otro, entre lo verbal y analógico. Más seria bueno que los
terapistas ocupacionales que hablamos y hacemos, no desarmemos con el hablar lo
que hacemos, no desarmemos con el hablar lo que hacemos o con el hacer lo que
hablamos, sino que podamos reconstruir lo que hacemos, intentando dar algún
sentido, un punto de referencia, en principio para nosotros mismos.
BIBLIOGRAFIA
DAVIS, Flora: El lenguaje de los gestos (11.12).
DOLTO; Françoise: La imagen inconsciente del cuerpo
(cap. I y II).
LIBERMAN, David: Comunicación y Psicoanálisis (cap.
I y II).
PAGANIZZI, Liliana: “Hablar de lo que hacemos, una
manera de reconstruir 1º. (ficha).
PANKOW, Gisella: El hombre y su psicosis.
WATZLAWICK, P.: Teoría de la Comunicación (1.2).
comunicación
analógica*
Toda acción es comunicación y estos
mensajes intercambiados entre personas reciben el nombre de interacción.
Un individuo no puede dejar de comunicarse,
activo-inactivo, silencio-palabras, tienen el valor de un mensaje; que influyen
sobre nosotros, que respondemos y por ende nos comunicamos.
Se podría decir que hay pacientes que tratan de no
comunicarse, pero el retraimiento, el silencio, el discurso incoherente, y
cualquier otra forma de intentar no comunicarse, constituye en sí mismo una
comunicación, un mensaje.
¿Qué es entonces comunicación analógica?
Todo lo que sea comunicación no verbal,
frecuentemente se lo limita, a los movimientos corporales, pero incluye
postura, gestos, expresión facial, inflexión de la voz, secuencia, ritmo,
cadencia de las palabras y cualquier otra manifestación de la que el ser humano
sea capaz, dentro de cualquier contexto donde tiene lugar la interacción.
El hombre se comunica tanto en forma digital, como
analógica; lo primero es objeto de estudio de varias disciplinas, desde Terapia
Ocupacional encontramos en la comunicación analógica un vasto campo para
explorar, donde la utilizamos –en forma no excluyente- a menudo sin grandes
cambios, con respecto a la herencia analógica recibida de nuestros antepasados.
Podríamos decir que sigue siendo más difícil,
ejercer el control en el terreno de lo analógico, que realizarlo exitosamente
en el terreno verbal.
El aspecto digital de la comunicación transmite el
contenido y el aspecto analógico, lo relativo a la relación que se crea y ambos
se complementan en cada mensaje.
* Presentación interna, Grupos de Estudio, 1989.
Una observación sobre una paciente
que se acerca y manipula con suma delicadeza un material puede indicarnos
inhibición, miedo, control de la agresión, cuidado, protección, etc., podemos
pensar entonces que la comunicación analógica es de cualidad ambigua y carente
de calificaciones para indicar cuál de los significados dispares está implícito
en ella.
El Terapeuta ocupacional deberá entonces
posicionarse en un lugar de ignorancia e interrogar acerca de lo que observa,
en la necesidad de combinar estos dos lenguajes, tanto sea como receptor o
emisor, deberá traducir constantemente de uno a otro y viceversa.
La traducción obliga a los participantes a intentar
definir con precisión lo que se tiene en mente, dar forma a una idea.
E. Gómez Mengelberg
30 de noviembre 1989
BIBLIOGRAFIA
WATZLAWICK, P., BEAVIN y JACKSON: Teoría de la
Comunicación humana.
RUESCH, Jurgen: Comunicación Terapéutica. Cap. X,
“La dialéctica Terapéutica”.
DICCIONARIO LAROUSSE.
Estas ideas fueron pensadas en el grupo de estudio
realizado con la T.O. Liliana Paganizzi, año 1989.
Situaciones
clínicas
Y su abordaje
en
Terapia
Ocupacional*
Hablaremos
aquí sobre cuatro situaciones clínicas, para focalizar, en ellas un
aspecto de la COMUNICACIÓN, el interjuego verbal y no verbal tal como se da en
nuestro encuadre.
Las dos primeras de éstas, pueden plantearse en todo tratamiento de
Terapia Ocupacional, independientemente del contexto institucional en que se
inscriban..
Las otras dos, tienen la particularidad de
producirse, en esta Institución donde la carencia de condiciones adecuadas de
vida, genera actividades vinculadas a necesidades más primarias.
Jorge se encuentra en tratamiento en Terapia
Ocupacional, desde aproximadamente
diciembre de 1988, con anterioridad a vincularnos en el espacio de T.O., dentro
de su servicio de internación, había sido atendido en el Servicio Central y
establecido vínculos con dos terapeutas en su paso por el mismo.
Trae entonces, en el momento de elegir su segundo
proyecto, realizar nuevamente una billetera. Digo nuevamente, ya que este
proyecto había sido uno de los que realizó en su último tratamiento en T.O.
aportando a través de esta elección elementos que reeditan en este aquí y ahora
distinto, aquel vínculo establecido y la presencia de un tercero significativo.
Comienza construyendo un molde; lo acompaño y
asisto; tratando de tomar lo analógico que aparece en Jorge y en la actividad,
para verbalizar, intervenir desde la acción, acercándome cuando me mira o desde
lo verbal preguntando o indicándole. Comenzamos a construir un nuevo vínculo en
Terapia Ocupacional.
* 1eras. Jornadas de Terapia Ocupacional de Salud
Mental, Htal. José T. Borda, 1989.
En el momento del armado de su billetera, Jorge
agrega a las divisiones que había pensado y construido en moldes, una nueva
división más pequeña que las anteriores que ubica en uno de loa ángulos
inferiores, sin decir nada la recorta y la pega. Observo estas acciones y me
acerca señalando que esta división parece una innovación en el modelo diseñado
por él, pregunto acerca de su función. Intervengo desde lo analógico y lo
verbal.
Jorge refiere: “Es para poner estampillas, es una
pequeña división que tienen las billeteras...”; al verla a mí se me ocurrió que
podía ser una etiqueta donde colocar iniciales.
En Terapia Ocupacional aparecen diferentes
representaciones de una misma actividad; en este caso de un mismo objeto y en
relación a su función; para Jorge para guardar estampillas, para mí como
etiqueta y para el terapeuta anterior para guardar monedas.
En esta situación que recorto de una sesión, aparece
a través de este proyecto y de este modo de vínculo con el T.O. la posibilidad
de generar un espacio de intercambio en el cual aparezca la diferenciación
habilitando a través de la verbalización de la intencionalidad de Jorge en la
actividad, las acciones que en lo analógico podía aparecer como hipótesis
sujetas a diferentes representaciones.
Marcelo paciente internado, que se halla en
tratamiento de Terapia Ocupacional, se encuentra realizando como actividad, un
tapiz en paño lenci proyecto por él elegido de un libro de actividades.
Es la figura de un gato que está dividido en partes,
las mismas son recortadas de un color, para pegarlas sobre la base de otro
color.
En el paso que debe armar las partes para hacer un
todo, necesita tomar contacto visual con el modelo del libro e ir armándolo
fijándose en éste. Durante la realización de este paso, Marcelo me comenta
sucesos que le acaecieron el día anterior, ante mis intervenciones verbales me
pregunta, en forma insistente “¿Qué dijo? ¿Cómo dijo?”, al terminar de armar el
gato hago una lectura sobre la actividad, sobre lo concreto y observo que no ha
colocado las orejas.
Establezco una hipótesis, intervengo y le pregunto
si el no colocarle las orejas al gato, podría tener relación con su dificultad
para escucharme; mi intervención liga una cosa con otra, la modalidad de
relacionarse sujeto- actividad, es un paralelo a la modalidad de relación
sujeto-sujeto. Descubro un sistema de relaciones que repite Marcelo con la
actividad y con los sujetos (la falta de orejas y su dificultad para escuchar).
Al día siguiente su terapeuta individual, realiza
una entrevista con el paciente y su tío, este último manifiesta al final de la
entrevista “Marcelo está distinto, hoy pudo escucharme”… el paciente a su vez
rescata este decir de su tío y refiere “Vio lo que dijo mi tío que hoy pude
escuchar”…
Mi intervención halla resonancia en Marcelo
trascendiendo el encuadre de Terapia Ocupacional posibilitando el hacer algún
aprendizaje de su modo de relación y reconocer algo de sí mismo.
Atilio es atendido en Terapia Ocupacional desde hace
alrededor de un año y medio, interrumpiéndose su tratamiento por sufrir una
severa caída por la escalera que le produjo politraumatismos. Es trasladado a
otro establecimiento para su atención e intervenido quirúrgicamente de su
miembro inferior izquierdo.
Reingresa a esta Institución en abril de 1989,
presenta un acortamiento de su pierna izquierda y una marcada renguera, esto
dificulta su autonomía en las actividades de la vida diaria y su deambulación.
Reinicia tratamiento en T.O. en mayo concurriendo de
manera irregular, no puede retomar su proyecto del año anterior ni iniciar
otro, es reiterativo en su queja por las dificultades de su pierna.
En julio, en una de las sesiones Atilio se integra
al grupo, repite en forma insistente, con voz monocorde quejosa, con el rostro
inexpresivo “Estoy preocupado…” “Estoy preocupado…”
El grupo abandona la pretarea y de manera analógica
a través de mirarlo y del silencio se vincula con él. También desde lo
analógico lo acompaño para interrogarlo “¿Preocupado por qué?”. Atilio responde
“Con los zapatos puestos no puedo dormir” nuevamente abro la pregunta “¿Por qué
dormís con los zapatos puestos?”
Atilio dice “No me los puedo sacar ni poner solo”
por la dificultad con su pierna izquierda.
Se abre el espacio para la expresión, dando cuenta
de su limitación e imposibilidad de pedir ayuda, propongo que en la siguiente
sesión probemos entre los dos sacar y volver a poner sus zapatos, le describo
verbalmente las acciones concretas que desarrollaremos. Y las refuerzo desde lo
analógico recurriendo al espacio físico y a mi propio cuerpo. Atilio ha
modificado su expresión dirigiendo su mirada primero a mí y luego hacia el
grupo y nos dice “No sé si podré venir…”
Apelo al grupo, que hasta el momento participó desde
lo no verbal, los interrogo “¿De qué manera lo pueden ayudar?” uno de los
miembros se ofrece “Te vamos a ayudar, te vamos a traer”… el grupo comienza a
integrarse de manera verbal en este espacio de intercambio entre Atilio y yo,
compromete acciones concretas para facilitar este encuentro con la actividad
propuesta, Atilio se distiende su lenguaje gestual adquiere expresión y nos
dice “Quisiera ir a mi casa y no sé si podré hacerlo.” por primera vez en
sesión parece un proyecto propio, el de ir a su casa. Qué posibilitó este
proyecto: El escuchar e interrogar posibilitó abrir espacios para la expresión
y la comunicación entre el T.O. y el paciente la propuesta de acción abrirá un
tercer espacio de aprendizaje no sólo de técnicas para su entrenamiento en las
actividades de la vida diaria, sino también para que Atilio pueda conocer y
reconocer algo de sí mismo. Como terapeuta esta propuesta concreta me posibilitara
afianzar el vínculo terapéutico e ir generando nuevos espacios para la
expresión, comunicación y aprendizaje, tal vez concretar su proyecto, visitar
su casa.
Mario, paciente internado con tres años de
tratamiento en T.O., su participación en un periodo considerable de sesiones de
T.O., transcurre por observar el hacer de los demás. Permanece la mayor parte
del día acostado, pudiendo transitar el camino de su cama al del espacio de
Terapia Ocupacional. Tomando el cuerpo en sí mismo como mensaje diremos que
Mario se expresa corporalmente, analógicamente, mediante las acciones de ayudar
a situar los bancos para sentarnos, el permanecer sentado con la mirada atenta
con la que sigue mis movimientos, un intento de interacción de un
reconocimiento de un vínculo establecido conmigo, y del escenario donde
transcurren estos procesos, el espacio de Terapia Ocupacional.
Un día muy frío de este invierno, Mario tiene un
registro a nivel corporal de una sensación que puede ser llevado a Terapia
Ocupacional, siente frío, ha localizado cerca de su cama un agujero en el
vidrio de la ventana (agujero este que existe desde hace tiempo) ante esta
necesidad me pide que yo pegue un papel para tapar este agujero.
Le propongo hacerlo juntos la próxima sesión, y
tomar esta su propia iniciativa, como proyecto, una actividad a realizar en
Terapia Ocupacional. Mario, quien se expresa verbalmente ( a veces sólo con
monosílabos) y en ocasiones no responde a las preguntas, accede a mi propuesta.
¿Por qué accede? podemos pensar que el tomar en
cuenta esta necesidad que en él aparece como imperiosa, que tiene que ver con
las necesidades más primarias, tomar en cuenta esta elección que realiza lo
pone en una situación diferente, le ofrezco una alternativa, interviniendo en
lo concreto, reconocer el camino del “cómo hacer”, con un mayor acercamiento
desde lo analógico.
En esta sesión observo en Mario una actitud
expectante, lo interrogo acerca de si recuerda la actividad a realizar y éste
puede evocarla.
Propongo desde la acción y le ofrezco los
materiales, distinto tipo de papeles, pudiendo elegir el material, le anticipo
verbalizando los pasos a seguir de la actividad, vamos juntos a tomar las
medidas de la ventana, este transitar del espacio, puede luego realizarlo
independientemente de mí.
Observo la reactivación de los aprendizajes
realizados con anterioridad (sistema métrico decimal y el traslado de medidas
al papel) a medida que el proyecto avanza, Mario se concentra con los elementos
escuadras, papel y lápiz., adquiere mayor independencia con respecto a la
técnica, si bien me solicita ayuda ante la dificultad en la tarea.
Hay una mayor comunicación verbal y no verbal, a
nivel del grupo de pares, traduciéndose ésta en el intercambio de materiales y
herramientas.
En el último paso de la actividad, ésta proponía la
acción de dos sujetos para tener éxito, nos comunicamos analógicamente, Mario
pegaba con cinta dúrex y yo sostenía el papel. Intervengo verbalmente señalando
la necesidad de otro para realizar el proyecto.
Explicito al grupo en beneficio que ellos recibirán
al no entrar el frío por la ventana, apareciendo entonces Mario como capaz ante
la mirada de otros.
Para intentar comprender desde la teoría los hechos
que se suscitan en Terapia Ocupacional hemos requerido en nuestro desarrollo
profesional, de un espacio diferente para comprender no sólo dichas situaciones
clínicas sino también para poder pensarnos incluidos en ellas.
Este espacio diferente, pensado fuera de la
Institución con nuestros colegas, nos posibilita cimentar nuestra tarea,
sintiéndonos convocados y así aunarnos con aquellos que construyen la teoría de
la técnica.
T.O. Marcela A
Capozzo
T.O. Elizabeth
Gómez Mengelberg
T.O. Sara M.
Daneri
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BIBLIOGRAFÍA |
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indice
Parte 1. Instituciones.
1. Desde la E.N.T.O
2. Apunte para los T.O de la RISAM.
3. La Psicosis en la institución.
4. Equipo intredisciplinario: entre la
integración y la discriminación.
5. La integración empieza por casa.
6. Desde Terapia Ocupacional.
7. De títere a intérprete.
1. Puntos de partida.Los medios en T.O
2. Grupos de estudio. Metodología de trabajo.
3. Curso: elemnetos, intervenciones y manejo
en T.O.
4. Curso: Los distintos espacios de
comunicación en T.O
5. Curso: T.O en instituciones manicomiales.
Parte 3. Situaciones clínicas.
1. De la relación sujeto.objeto
2. De la comunicación entre sujetos, de
sujetos a objetos.
3. Hablar de lo que hacemos : una manera de
reconstruir.
4. Hablar de lo que hacemos : una manera de
reconstruir (II)
5. Acerca de la comunicación analógica.
6. Situaciones clínicas:su abordaje en T.O