VERTEX - Revista Argentina de Psiquiatra
  Volumen XIV N52
Junio/Julio/Agosto 2003


   Descargue este nmero en su PC

  • SUMARIO:
    • Dossier: Tentativas de suicidio en la vejez. Modelos de investigacin.

      • Tentativas de suicidio en la vejez: Datos del Hospital Italiano de Buenos Aires
        D. Matusevich, C. Finkelsztein, E. Dabi     Leer Resumen

      • Trastorno Depresivo Mayor en pacientes mayores de 60 aos que realizan tentativas de suicidio
        E. Dabi, D. Matusevich, C. Finkelsztein     Leer Resumen

      • Demencia, tentativas de suicidio y suicidio. Estudio de casos
        D. Matusevich, C. Finkelsztein, M. C. Vairo     Leer Resumen

      • Notas Suicidas en Pacientes Mayores de 65 Aos: Estudio Comparativo (Datos Preliminares)
        M. Ruiz, E. Dabi, M. C. Vairo, D. Matusevich, C. Finkelsztein, J. Faccioli

      • Anlisis cualitativo de ocho notas suicidas en la vejez
        D. Matusevich

      • La clnica del proceso suicida en los ancianos y recomendaciones para su prevencin. Una revisin bibliogrfica
        J. C. Stagnaro




    • Introduccin
      Tentativas de suicidio en la vejez. Modelos de Investigacin

      A lo largo de los ltimos dos siglos, el suicidio fue siendo objeto, progresivamente, de estudios cientficos, dejando de ser causa de condena y castigo por medio de sanciones judiciales y/o religiosas. Clsicamente se han enfrentado dos tipos de concepciones interpretativas acerca del suicidio:
      1. Las teoras sociolgicas cuyo mximo exponente se encuentra en las obras de Emil Durkheim (Le suicide, 1897) y Halbwachs (Les causes du suicide, 1930).
      Estas concepciones se apoyan en las estadsticas y las cifras de la epidemiologa, que se han ido acumulando a partir del siglo XVIII.
      2. Las teoras psicopatolgicas, que se remontan a la psiquiatra del siglo XIX, con Esquirol (Sur la monomanie suicide, 1827) y ocuparon a los especialistas a todo lo largo de la historia de la especialidad. Inicialmente y por largo tiempo los psiquiatras se basaron en observaciones individuales y series de casos como argumentos pero, ms recientemente, se proveyeron de mtodos estadsticos y realizaron estudios epidemiolgicos detallados.

      Hoy en da existe una corriente "neodurkheimiana", sostenida incluso por algunos especialistas en psiquiatra, en particular para dar cuenta de los suicidios adolescentes. Esta ltima corriente plantea una ptica que tiende a desconocer y evitar la raz propiamente psiquitrica del problema.

      Responsabilizar a la "sociedad", en su sentido ms vago, es una explicacin fcil y sugestiva pero poco rigurosa. Actualmente se admite que al menos el 95% de los suicidios corresponden a sujetos con un "trastorno mental" (en el sentido del DSM IV y la CIE 10 de la Organizacin Mundial de la Salud (OMS)) que hubieran podido verse beneficiados con un tratamiento psiquitrico. En realidad, y para ser ms precisos, uniendo los aspectos psicopatolgicos individuales con ciertos acontecimientos sociales altamente estresgenos se debe entender que el suicidio es plurideterminado, y que dichos fenmenos sociales poseen una causalidad de tipo indirecta que consiste en poner en evidencia a los sujetos ms vulnerables.

      La epidemiologa es esencial paraconocer todas las dimensiones de este comportamiento.
      De todas las conductas humanas, el suicidio es probablemente la ms apropiada para los estudios epidemiolgicos.
      As es, las dos condiciones metodolgicas principales para este tipo de estudios se cumplen aqu con facilidad: la definicin del caso es a) simple y b) precisa. Aunque, tericamente, todos los casos ocurridos en la poblacin pueden conocerse y por ende, pueden ser contabilizados, en realidad, la naturaleza suicida de ciertas muertes sigue siendo ignorada o incierta. Tambin puede ser voluntariamente disimulada, pero veremos que en el conjunto, esto no invalida los estudios epidemiolgicos.

      Por el contrario, a veces se consideran"suicidas" ciertos comportamientos de riesgo, ordlicos, peligrosos o negligentes (como la inobservancia diettica o teraputica). Estos se excluyen de este tipo de estudios. Las estadsticas sobre el suicidio existen y suelen ser detalladas desde hace tiempo en numerosos pases, lo que permite estudios a largo plazo. La mayora de las estadsticas se refieren a los casos de suicidio informados y por ello dependen mucho de la manera en que la sociedad los define y los contabiliza. Sin embargo, las diferencias, segn datos de la OMS, deberan ser ms marcadas entre pases en vas de desarrollo y pases occidentales que entre pases con una infraestructura sanitaria comparable.

      Las estadsticas sobre el suicidio no podran emplearse para comparar a los pases entre s, pues los mtodos para censar difieren mucho. As es, parecera que los pases "desarrollados", bien organizados, tienen las tasas de suicidio ms altas, pero tambin los mejores datos estadsticos.

      A la inversa, los pases subdesarrollados no pareceran tener cifras confiables ni censos reales de las muertes por suicidio. Adems, en ciertas sociedades, tradicionales o no, los suicidios se disimulan. La importancia de los estudios epidemiolgicos reside en la identificacin de los factores que afectan la frecuencia y la distribucin del suicidio.

      Se trata de ubicar a los grupos demogrficos y sociales con mayor riesgo a fin de prevenir el suicidio por medio de una accin sobre los fenmenos individuales y sociales que predisponen al mismo. En marzo de 1996 presentamos en Vertex un Dossier que trataba de dar cuenta de las complejidades de un fenmeno atravesado por muchas variables como lo es el suicidio. Han pasado siete aos desde aquella publicacin y es mucho lo que se ha escrito e investigado acerca de las personas que se quitan la vida o intentan hacerlo; la psiquiatra, como se dijo antes, ha planteado diferentes enfoques y aproximaciones, siendo quizs uno de los ms importantes el que se dedica a estudiar los diferentes grupos de riesgo suicida teniendo en cuenta las edades. Todos los autores concluyen en que son los adolescentes y los viejos (adultos mayores, ancianos, veteranos... o como se los prefiera designar) aquellos entre los que se registran mayor cantidad de conductas suicidas. Es por esas razones que hemos elegido nuevamente a la vejez como tema para nuestro Dossier, poniendo el eje, en esta ocasin, en aquellos viejos que realizan tentativas de suicidio y para ello presentamos una serie de trabajos que tratan de mostrar algunas de las diferentes caractersticas que rene este heterogneo grupo de pacientes.

      Un equipo de investigacin formado por mdicos psiquiatras del Hospital Italiano de Buenos Aires, dirigido por Daniel Matusevich, ha elaborado cinco investigaciones que se centran en distintos aspectos de la conducta de viejos suicidas, implementando en cada caso un modelo de aproximacin particular que tiene en cuenta la subjetividad propia del objeto de estudio. Dos de los trabajos presentados se centran en la vertiente epidemiolgica: en uno se delinea el perfil de los ancianos que realizan tentativas suicidas mientras que en el otro se analiza las caractersticas de los viejos deprimidos que tratan de matarse, teniendo en cuenta que la depresin mayor es la patologa ms asociada al suicidio. El estudio de caso es el mtodo elegido para presentar cinco pacientes que estn en las primeras etapas de la demencia y que deciden poner fin a su vida; un estudio comparativo, prospectivo, observacional y transversal realizado por Ruiz, Dabi, Vairo et al., evala si existen diferencias entre el grupo de pacientes que deja nota suicida y aquellos que no la dejan. Por ltimo Matusevich realiza un anlisis cualitativo de las notas suicidas dejadas por los pacientes ancianos tratando de aportar una comprensin acerca de los motivos por los cuales una persona toma la decisin de quitarse la vida. Para cerrar la serie Juan Carlos Stagnaro, el nico de los autores de este Dossier que no pertenece al equipo antes mencionado, presenta un trabajo en el que pasa revista a la bibliografa internacional sobre el tema extractando conclusiones de utilidad para el manejo en nuestro medio de esta dramtica situacin existencial.