Editorial POLEMOS
VERTEX - Revista Argentina de Psiquiatra
  Volumen XV N56
Junio/Julio/Agosto 2004


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  • SUMARIO:
    • Dossier: Desarrollo temprano

      • Experiencias tempranas y entorno: su impacto en el neurodesarrollo y la creacin de los procesos mentales
        F. M. Gmez     Leer Resumen

      • Exclusin social endmica y desarrollo temprano "Made in Chacarita"
        R. Gorodisch     Leer Resumen

      • Importancia del apego en el desarrollo del psiquismo
        F. Zan     Leer Resumen

      • Desnutricin, medio ambiente y desarrollo infantil
        M ODonnell, B. Grippo     Leer Resumen

      • W. Bion y su contribucin al debate Natura vs. Natura. Desarrollo temprano y psicosis
        R. Spector     Leer Resumen

      • "El beb nos abre una puerta", Entrevista a Bernard Golse
        D. Wintrebert




    • Introduccin
      Coordinacin: Fabin Triskier y Ernesto Whalberg

      Los nios no son una versin en miniatura de los adultos. Cuentan con un presente que determinar su futuro, pero que a su vez est definido por su historia individual y un devenir histrico de la especie humana. Durante los ltimos aos, la investigacin ha confirmado la importancia que diferentes marcos tericos atribuyeron siempre al desarrollo temprano y al vnculo del beb con su madre durante los primeros aos de vida, en la constitucin del cerebro humano. Los hallazgos acerca de los profundos cambios que se producen en el proceso de neurodesarrollo durante los primeros dos aos de vida dan cuenta de ello.
      Es importante destacar que los patrones de desarrollo prenatal, nacimiento e infancia humanos han sido moldeados evolutivamente. Hay una forma en las que el cachorro humano se constituye como tal, en la que la partitura evolutiva ha compuesto una sinfona determinada y no otra, aunque admitiendo ciertas variantes.
      El increble aumento del tamao cerebral desde nuestros antepasados directos hasta nosotros, ejemplares de Homo sapiens, nos ha trado enormes ventajas y tambin algunos costos.
      Un cerebro tan grande tuvo que generar una serie de modificaciones a fin de poder atravesar el proceso de parto sin complicaciones. La estructura plvica de las madres no se encontraba preparada para ello. La condena bblica a parir con dolor no hace ms que reflejar las vicisitudes de un alumbramiento que, adems de doloroso, resulta casi imposible de ser realizado en soledad. El parto humano, parafraseando a la antroploga norteamericana Meredith Small, adems de ser un hecho biolgico es un hecho social. Adems de las modificaciones inherentes a la estructura craneana del beb gracias a las fontanelas que le permiten deformarse y no daar al cerebro, el desarrollo cerebral a nivel intrauterino tiene un lmite. Nacemos con un cerebro semejante al de otros primates, no mayor al 12 por ciento de nuestro peso corporal. Sin embargo, en nuestra vida adulta, contamos con cerebros mucho mayores que los de los otros primates. La velocidad a la que crecer nuestro cerebro en la vida postnatal, ser muchsimo mayor, especialmente durante el primer ao de vida. Para el paleontlogo R.D. Martin, los humanos tenemos en realidad una gestacin de 21 meses: 9 en el tero y 12 ms en el exterior.
      En 1936, el anatomista Louis Bolk plante que el ser humano es un feto de primate que accede a la madurez sexual. Es decir, que la encefalizacin que implica el desarrollo humano, conlleva un proceso de neotenia. Nuestro cerebro inmaduro y no terminado nos permitir la versatilidad producto de la experiencia, encontrndose menos determinado por la herencia.
      El cachorro humano ser, en trminos biolgicos, un primate prematuro, al que solamente una conducta extremadamente afiliativa le permitir la proteccin necesaria para su desarrollo. Los vnculos prolongados y complejos que establecemos con nuestros progenitores y sus vicisitudes son su expresin. La teora del apego de John Bowlby muestra hasta qu punto el vnculo que une a la madre con el beb repercute en las caractersticas propias del sujeto humano.
      Los tres primeros aos de la vida representan el perodo ms importante del desarrollo motor, cognitivo, emocional, intrapsquico y de vnculos de apego. En ningn otro perodo de la vida se realizar una transformacin tan extensa en un lapso tan breve. La investigacin tendiente a dilucidar los fenmenos implicados en el desarrollo temprano se ha convertido en una prioridad para la psicologa y la psicopatologa por sus repercusiones genticas en el desarrollo y los aprendizajes normales y patolgicos en etapas posteriores de la vida.
      Actualmente el desarrollo es considerado como la resultante de fuerzas diversas, genticas y epigenticas, internas y del entorno, que concurren en dosis variadas en cada momento para determinar el curso del mismo. De tal manera, que el desarrollo puede estar sujeto a grandes variaciones interindividuales y culturales en su resultado. Por ejemplo, las cifras alarmantes que arrojan indicadores tales como el bajo peso al nacer y la mortalidad neonatal y perinatal, en diversas regiones de nuestro pas, expresan la importancia de los factores sociales que la dada humana requiere para poder funcionar adecuadamente en su carcter facilitador y protector del desarrollo. Esto debe tenerse en cuenta en sociedades como la nuestra en las que los niveles de pobreza e indigencia crecieron en la forma en que lo hicieron en el pas, afectando en forma primordial a las familias con nios. Las consecuencias de los efectos sociales, el impacto de la nutricin insuficiente e inadecuada, la mayor exposicin a txicos durante el embarazo, los cambios en la conformacin de la familia, deben ser evaluados y considerados urgentemente en los planes de proteccin materno-infantil.
      Es s como, hoy en da, surgen numerosas preguntas en relacin a los aspectos normales y patolgicos del desarrollo temprano: Cul es el motor? En qu medida los intercambios interactivos lo modelan? Cul es la influencia de los mtodos de estudio -o de los modelos experimentales- y de las diferencias culturales en las teoras que se formulan respecto de este perodo y sus fenmenos vitales? Existen trastornos especficos del desarrollo que se puedan aislar de los entidades psicopatolgicas conocidas hasta ahora?
      La investigacin contempornea se abre en diversas direcciones como las que se orientan hacia la neurobiologa, la neuropsicologa, las psicologas cognitiva y del desarrollo y la observacin de la interaccin padres-bebs; de tal manera que nociones tales como la intersubjetividad, la teora del espritu, as como las concepciones surgidas de la teora del apego, modifican profundamente la manera de entender el desarrollo del nio y su psicopatologa.