VERTEX - Revista Argentina de Psiquiatra
  Volumen XV N58
Noviembre/Diciembre 2004


   Descargue este nmero en su PC

  • SUMARIO:
    • Dossier: Personalidad lmite

      • Personalidad normal y patolgica y Trastorno borderline de la personalidad: un enfoque histrico-nosogrfico
        N. A. Conti, J. C. Stagnaro      Leer Resumen

      • Una aproximacin psicoanaltica a las personalidades lmite
        D. Slucki, M. Wikinski      Leer Resumen

      • Diagnstico y Tratamiento del Trastorno Borderline de la personalidad: Una encuesta a profesionales
        E. A. Leiderman, S. Buchovsky, M. Jimnez, M. Nemirovsky, F. Pavlovsky, S. Giordano, G. Lipovetzky      Leer Resumen

      • Abordaje cognitivo del trastorno lmite de la personalidad
        E. Keegan      Leer Resumen

      • El Trastorno Lmite de la Personalidad: consultantes, familiares y allegados
        S. Apfelbaum, P. Gagliesi      Leer Resumen

      • Tratamiento farmacolgico del trastorno lmite de la personalidad
        S. Mazaira     Leer Resumen

      • Actualidad de los Trastornos de la personalidadEntrevista a Nstor M. S. Koldobsky



    • Introduccin

      En los ltimos aos, y debido en gran medida a motivaciones legales, ticas y econmicas, el estatus clnico de los trastornos de personalidad ha vuelto a ser debatido. En Gran Bretaa y Escocia comenz a discutirse la validez de la internacin no voluntaria de personas con trastornos graves de la personalidad. Segn lo seala R.E. Kendell en un artculo publicado en el British Journal of Psychiatry (180:110-115, 2002) todo hara suponer que esta medida permitira la internacin o encierro indefinido de personas sin mediar juicio previo, lo que abiertamente contradice la Convencin Europea de los Derechos Humanos, incorporada a la legislacin britnica en 1998.

      La discusin, que por cierto no es nueva, retoma el debate acerca de qu es lo que hace que un conjunto de rasgos de personalidad pueda (o no) ser considerado un trastorno, o an ms, una enfermedad mental.

      Enfermedad mental? Desorden de conducta? En la medida que los argumentos diagnsticos estn fundados exclusivamente en observaciones conductuales, es imposible enfrentar el tema sin cierta vacilacin. En un extremo del espectro se sitan quienes plantean que es posible valerse de herramientas eminentemente descriptivas desprovistas de valoraciones socio-polticas o de cuestiones normativas (entendiendo la norma como los rasgos que se presentan con mayor frecuencia) para fundar un diagnstico en Psiquiatra. En el otro extremo, estn quienes plantean que la definicin de enfermedad mental tiene un alto contenido normativo y encierra, por lo tanto, un juicio de valor. Esta discusin es compleja para condiciones clnicas tales como la depresin o la esquizofrenia, y an ms para las que el ICD o el DSM clasifican dentro de los trastornos de la personalidad. En gran medida esto sucede por nuestra herencia de la epistemologa mdica, que basa sus criterios diagnsticos en consideraciones etiolgicas y clnicas fcilmente reproducibles. El estatus mrbido de la hipertensin arterial, por ejemplo, no se apoya solo en que los pacientes hipertensos tienen valores tensionales diferentes a los de la norma, sino que su riesgo cardiovascular es significativamente peor a largo plazo.

      Pues bien, quienes defienden la condicin patolgica de los trastornos de personalidad fundan sus argumentos en consideraciones similares. Los pacientes con personalidad lmite, de los que se ocupa este Dossier, tienden a conductas impulsivas que los ponen en riesgo. El 8 a 10% de ellos comete suicidio (una frecuencia hasta 50 veces mayor que la de la poblacin general), y el porcentaje de comorbilidad con otras condiciones clnicas como depresin y abuso de sustancias es muy alto. Agregan adems que podran delinearse algunos antecedentes que alcanzaran el rango de etiolgicos: el abuso y el maltrato durante la infancia es frecuente, como as tambin el abandono o la prdida de uno o ambos progenitores.

      El tratamiento de la personalidad lmite puede modificar significativamente el pronstico. En este nmero de Vertex hemos convocado a varios especialistas a que nos transmitan su experiencia y conocimiento acerca de estos pacientes cuyo tratamiento, ms all de las consideraciones tericas y epistemolgicas a que nos referimos ms arriba, exige un alto grado de sensibilidad y pericia clnica.

      Norberto Conti y Juan Carlos Stagnaro abren el Dossier ubicndonos en la historia que tiene en Psiquiatra el concepto de trastorno de la personalidad. Daniel Slucki y Mariana Wikinski sintetizan los planteos de distintos autores psicoanalticos acerca de las caractersticas clnicas y el funcionamiento psquico de estos pacientes. Tres trabajos analizan, a continuacin, el tratamiento de los pacientes con personalidad lmite: Silvina Mazaira se refiere al manejo farmacolgico, Eduardo Keegan a la psicoterapia cognitiva y Sergio Apfelbaum y Pablo Gagliesi fundamentan y dan las pautas para el abordaje psicoeducativo de los pacientes y sus familiares. Eduardo Leiderman y colaboradores nos presentan los resultados de una encuesta realizada en nuestro medio, cuyo objetivo fue explorar los criterios prevalecientes para el diagnstico y el tratamiento de los pacientes con personalidad lmite.

      Por ltimo, en una entrevista a nstor M. S. Koldobsky se comentan ineresntes conceptos respecto de la problemtica clnica que auatenta este Dossier. El debate esbozado ms arriba promete ser fecundo, ya que est abonado por cuestiones epistemolgicas, clnicas, epidemiolgicas y ticas que hacen de manera esencial a nuestra prctica.

      Martn Agrest - Silvia Wikinski