VERTEX - Revista Argentina de Psiquiatra
  Volumen XVIII - N 76
Noviembre Diciembre 2007


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  • SUMARIO:
    • REVISTA DE EXPERIENCIAS CLNICAS Y NEUROCIENCIAS

      • Relacin entre el Estrs Postraumtico, los Trastornos de la Personalidad y los Antecedentes Personales en una Unidad de Estrs Postraumtico (estudio descriptivo)
        M. Spinetto, L. Larregina, C. Benvenuto

      • Influencia del factor sexual en la farmacoterapia con opoides
        JS. L. Daz

      • Eficacia y seguridad de Gabapentina en el Trastorno Lmite de Personalidad: estudio abierto de seis meses de duracin
        L. Peris, N. Szerman, M. Ruz

      • Terapia cognitivo-conductual de la esquizofrenia
        E. Keegan, C. J. Garay

    • Dossier: INSTITUCIONES EN PSICOGERIATRIA

      • La psicogeriatra en las instituciones geritricas:una tierra de oportunidades
        D. Matusevich

      • Entrevista a Mnica Roque. Directora Nacional de Polticas para Adultos Mayores
        D. Matusevich, F. Triskier

      • La institucionalizacin de los adultos mayores en la Argentina
        A. Fassio

      • No solo para la reina: la Gerontopsiquiatra en Inglaterra
        J. Bustin

      • Los antipsicticos en las instituciones geritricas
        J. Szulik

      • Los centros de da para Adultos Mayores
        G. Abramovich

    • El Rescate y la Memoria

      • La salud mental en China. Las edades de la vida

      • Desarrollo de una batera neuropsicolgica sensible para predecir el rendimiento de vehculos en adultos mayores de 55 aos
        R. Grillo, C. A. Mangone

    • Lecturas:
      Seales:
      • In memoriam
        F. Pags Larraya




  • EDITORIAL
    Una nueva etapa poltica en nuestro pas? Continuidad? El futuro inmediato lo dir.
    Hay pronsticos agoreros, hay pronsticos triunfalistas, hay indiferencia en los actores sociales.
    No puede concebirse la Salud Pblica si no se lo hace en el marco de una Poltica de Salud Pblica.
    Los problemas que se presentan en esa rea son, como es bien conocido, de larga data y por dems acuciantes. Al abrigo de medidas asistencialistas de emergencia tomadas despus de la catstrofe socio-econmica del 2001, y segn algunas cifras estadsticas, ciertos indicadores han mejorado en el pasado inmediato. Pero, las soluciones de fondo siguen esperando su turno para entrar en la agenda del Estado. La Salud Mental es una de ellas. El panorama que se observa en ella es en extremo deficiente. Es cierto, que hay iniciativas en algunas provincias que arrojan resultados promisorios y que, fruto del trabajo encarnizado de equipos dispersos en nuestra amplia geografa, se registran experiencias que deben continuar y desarrollarse.
    Pero, lo que est ausente es una poltica concertada a nivel nacional, dotada de los criterios y recursos necesarios para sostenerla en el largo plazo.

    Desde el Ministerio de Salud Pblica se implementaron, inteligentemente, medidas y proyectos que han permitido ordenar y avanzar en algunos aspectos, pero la dispersin de focos de decisin provinciales no permiten ir ms all de directivas y campaas que, aunque pertinentes en muchos casos, no alcanzan a incidir en las realidades de base y avanzar, por ejemplo, en polticas de prevencin ms consensuadas y efectivas a la hora de actuar en la realidad. Y mencionamos un ejemplo sin olvidar todos los dems.
    La situacin asistencial es tambin lmite. Los estndares internacionales recomendados distan mucho de lo que podemos ofrecer en nuestros datos. La formacin de recursos humanos es en extremo deficitaria. Las plazas de Mdicos Residentes, retribuidas con magros salarios, son excesivamente escasas y persiste en la preparacin racional de los futuros especialistas una metodologa errtica carente de una direccin clara respecto del perfil que se espera que tengan al culminar la Residencia.

    No hay, prcticamente, un formacin racional de enfermeras/os psiquitricos. Persisten instituciones de corte manicomial y se carece de medidas vigorosas para crear las alternativas comunitarias que acojan a los pacientes en su proceso de reinsercin social.
    El control judicial de las internaciones, cuyo principal objeto es garantizar la seguridad y libertad de los pacientes se convierte frecuentemente en factor de rmora favoreciendo la prolongacin de internaciones que no tienen justificacin mdica.

    Una legislacin nacional adecuada a los recursos teraputicos actuales sigue empantanada en discusiones y tironeos interminables, ms basados en intereses sectoriales y corporativos que en dificultades conceptuales. Podramos seguir enumerando muchos otros puntos a resolver con urgencia, directamente ligados con la calidad de la salud mental de la poblacin tales como la salud en general, el derecho al trabajo limpio y legalmente registrado, la vivienda, la ecologa urbana y la educacin Todo ello se agolpa en las expectativas que se mencionaban al principio. Esperemos, vigilantes, constructivamente y activamente comprometidos, que no se frustren otra vez. Sera inadmisible y de consecuencias catastrficas que as fuera.

    Juan Carlos Stagnaro

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