VERTEX - Revista Argentina de Psiquiatra
  Volumen XX N 85
Mayo/Junio 2009


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  • SUMARIO:
    • REVISTA DE EXPERIENCIAS CLNICAS Y NEUROCIENCIAS

      • Validacin de la escala breve de sntomas del BITE para el tamizaje de Bulimia Nerviosa en estudiantes universitarios
        German Eduardo Rueda-Jaimes, Paul Anthony Camacho Lpez, Andrs Mauricio Rangel-Martnez-Villalba     Leer Resumen

      • Dos errores basales en la funcin clasificatoria y clnica del DSM-IV respecto del diagnstico diferencial entre Trastorno Autista y Trastorno de Asperger
        Joaqun E. Areta     Leer Resumen

    • Dossier: DELIRIOS
      Coordinacin: Norberto Aldo Conti, Juan Carlos Stagnaro     Leer Resumen

      • Psicosis Delirantes Crnicas
        Norberto Aldo Conti      Leer Resumen

      • La alucinacin: dficit de percepcin
        Humberto Casarotti      Leer Resumen

      • Las diez clasificaciones de Kraepelin
        Eduardo Luis Mahieu     Leer Resumen

      • Acerca del delirio hipocondraco en las Parafrenias: una revisin historiogrfica y clnica.
        Federico Rebok, Mara Laura Prez Roldn, Federico Manuel Daray      Leer Resumen

      • Hipocondra, entre creencia y certitud
        Dominique Wintrebert     Leer Resumen

      • Clnica y psicoterapia de las psicosis
        Alberto Luis Solimano     Leer Resumen




  • EDITORIAL
    La salud mental tanto a nivel individual como poblacional est ligada a mltiples factores vinculados a condiciones biolgicas, psicolgicas y sociales que se combinan de manera compleja e integral en la persona humana.

    En el mundo actual la formacin de la conciencia, en el sentido ms amplio del trmino, est sujeta, ms que nunca en la historia, a la informacin que recibimos constantemente a travs de los medios de comunicacin de masas. sta es, antes que nada, produccin masiva de comunicacin que tiene la capacidad de seleccionar y publicar, de dar a conocer, los aspectos de la realidad ms convenientes para los intereses de quienes las producen y financian. Unos pocos tienen as la capacidad de definir la realidad para los muchos y de producir las informaciones que orientan a la mayora de los ciudadanos en el conocimiento y la comprensin de su entorno, la sociedad en la que viven, su escala de valores, as como la articulacin y expresin de sus necesidades y opciones. De esa manera, los medios pueden dirigir efectivamente la percepcin de la realidad sobre la que se moldea cada opinin. All radica tal vez su efecto ms importante: establecer el orden del da para todos, organizando el espacio de lo pblico, los temas en qu pensar. En suma, los medios establecen los lmites del discurso y de la comprensin del pblico legitimando ciertos puntos de vista y deslegitimando otros. El resultado es un pensamiento nico, uniforme, acrtico que conduce a una conciencia indiferenciada, una falsa conciencia.

    La conciencia indiferenciada se corresponde con una vida emocional estereotipada. El pensamiento indiferenciado crea una conciencia conformista lo cual significa dejar en manos ajenas la solucin de los problemas propios. Ah radica el peligro de entregar las riendas de los asuntos personales en manos de especialistas del cientificismo reduccionista vulgarizado. El hombre comn, perdido en la masa, es bombardeado por los multimedia varias horas por da con estmulos en los que la imagen sustituye a la informacin, el pensamiento indiviso a la reflexin y el mito que rodea el poder al pensamiento crtico. Donde impera el mito, el culto ocupa el centro de la atencin, desde el culto de la personalidad hasta el culto ya cannico de la TV. Ese pensamiento mgico, acrtico, indiferenciado, nico, est en las antpodas de la inteligencia y del espritu crtico. Cuanto ms corta y estereotipada sea la comunicacin, tanto mayor ser la violencia simblica y el poder mgico de los medios, y tanto menor el significado que puede utilizar para s mismo el sujeto receptor.

    La comunicacin estandarizada borra la distancia crtica del consumidor con su entorno, obstaculiza la reflexin necesaria para su conocimiento y dominio. De ah que refuerce el poder de los pocos al ocultar las contradicciones y conflictos, al suprimir la diferencia entre imaginacin y percepcin, deseo y satisfaccin, imagen y cosa.

    La falsa conciencia, con su creencia de que las cosas estn as y son imposibles de cambiar genera sentimientos contradictorios y tensiones ticas que producen apata, distorsiones de la percepcin social y confusin de valores, desnimo, miedo, desesperanza y descontento con la propia vida, entre otros sufrimientos mentales.

    Todos ellos suficiente motivo para que los especialistas de la salud mental nos sintamos muy comprometidos con la ineludible y urgente discusin sobre las caractersticas de los medios de comunicacin que queremos para nuestro pas.

    Juan Carlos Stagnaro